En casa, la achicoria nunca fue muy querida, especialmente cruda, y a menudo incluso cocida no terminaba de gustar. Sin embargo, esta pasta con achicoria y nueces, suavizada y delicada gracias a la nata, ha conquistado a todos: un primer plato cremoso, con un sabor equilibrado entre dulce y amargo, que se devoró en un abrir y cerrar de ojos… ¡con repetición incluida!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Ingredientes
- 250 g achicoria
- 70 g nueces
- 200 ml nata para cocinar
- 400 g pennette rigate
- 100 ml vino blanco
- aceite de oliva virgen extra
- sal
Preparación
Para preparar la pasta con achicoria y nueces, comienza limpiando la achicoria: elimina las dos primeras hojas exteriores y separa las restantes, lavándolas cuidadosamente en abundante agua para eliminar cualquier residuo de tierra. Luego, corta las hojas en tiras finas y colócalas en una sartén grande con un abundante chorro de aceite. Deja que se ablanden durante un minuto, luego añade el vino y deja que se evapore a fuego medio: este paso ayudará a reducir el amargor de la achicoria. Ajusta de sal, mezcla bien y añade la nata vegetal. Apenas empiecen a formarse burbujas, apaga el fuego y ponlo a un lado.
Mientras tanto, pela las nueces y toma los granos. Enjuágalos rápidamente en un tazón con agua, luego tritúralos toscamente con un cuchillo, obteniendo una granilla rústica.Coloca una sartén en el fuego y deja que se caliente, luego añade las escamas de nueces y tuéstalas durante un par de minutos. Ponlas a un lado.
Cocina la pasta en abundante agua con sal, escúrrela y viértela en la sartén con la achicoria y la nata, que mientras tanto se habrá oscurecido ligeramente. Enciende el fuego y añade la granilla de nueces, mezclando bien para amalgamar todos los sabores.
Apaga el fuego y sirve inmediatamente la pasta caliente, lista para ser disfrutada.
Consejos
Para la pasta, puedes sustituir las penne rigate por rigatoni, orecchiette o cualquier otro formato que prefieras. En cuanto a las nueces, yo he utilizado una variedad injertada de nuestra producción, llamada “pizzutella”, con un sabor que recuerda al de las almendras.

