Hoy os propongo unos deliciosos pastelitos de amarena: porciones individuales esponjosas con un corazón fragante, realzadas por una crema blanca de mascarpone, aterciopelada y sin huevos. Un postre sencillo pero elegante, perfecto para servir al final de la comida o para una merienda especial, capaz de conquistar desde el primer bocado.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 12
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 200 g harina 00
- 100 g azúcar
- 2 huevos
- 70 g aceite de girasol
- 80 ml leche
- 20 g fécula de patata
- 60 g jarabe de amarena (además del que se usa para decorar)
- 1 bustina levadura en polvo para repostería
- 1 pizca sal
- 200 ml nata vegetal azucarada para montar
- 250 g mascarpone
Preparación
Preparar la base: montad las claras a punto de nieve. En otro bol, trabajad las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y espumosa, y luego incorporadla con movimientos suaves de abajo hacia arriba.
Añadid la fécula, la harina y la levadura tamizadas. Seguid batiendo con las varillas, vertiendo la leche en hilo. Unid el aceite, una pizca de sal y el jarabe de amarena, mezclando hasta obtener una masa homogénea.
Enmantecad y enharinad un molde cuadrado de 22×22 cm o uno rectangular de 20×30 cm. Verted la masa e introducid en el horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 30 minutos. Comprobad con una brocheta antes de sacar del horno.
Preparar la crema: montad la nata para montar y, a continuación, añadid el mascarpone integrándolo con la batidora a la velocidad mínima, hasta obtener una crema lisa y aterciopelada.
Sacad la base del horno y dejadla enfriar completamente. Luego cortadla en porciones individuales de unos 3-4 cm por lado.
Con la ayuda de dos cucharillas formad quenelles de crema (del tamaño de una almendra con cáscara), pasando la crema de una cucharilla a otra 3-4 veces, para obtener una forma ovalada regular. Colocadlas delicadamente sobre las porciones.
Completad con unas gotas de jarabe de amarena y decorad con cerezas frescas o amarenas en almíbar.
Consejos y conservación
Si utilizáis nata sin azúcar, añadid unos 60 g de azúcar glas a la crema para conseguir el punto de dulzor adecuado.
Los pastelitos con la crema se conservan en el frigorífico durante 2 días, bien cubiertos en un recipiente para tartas.
La base sin crema se mantiene hasta 3 días, cubierta y guardada en un lugar fresco y seco.

