Polos de guinda

Los polos son el tentempié perfecto para refrescarse en los calurosos días de verano: ligeros, hidratantes y siempre irresistibles. Me encantan, ¡podría comer polos y helados todo el verano! Por eso me animé a hacerlos en casa… y el resultado fue realmente sorprendente.
Además de estar buenísimos, podéis prepararlos en muchísimos sabores y variantes. Hoy os propongo una versión muy sencilla: polos de guinda, frescos y golosos. ¿A qué esperáis para probarlos?

polos de guinda
  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de reposo: 5 Horas
  • Tiempo de preparación: 2 Minutos
  • Porciones: 4
  • Métodos de Cocción: Sin cocción
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Verano

Ingredientes para 4 polos

  • 300 ml agua
  • 50 ml jarabe de guindas

Utensilios

  • Moldes para polos

Preparación

  • Para preparar los polos de guinda necesitaréis un jarabe de guinda, preferiblemente el que se usa para cócteles, más líquido y por tanto perfecto para esta preparación.
    Verted en una jarra 300 ml de agua y 50 ml de jarabe de guindas. Mezclad bien hasta obtener un líquido homogéneo.
    Probad y ajustad el sabor: si resulta demasiado dulce, añadid un poco de agua; si está poco dulce, incorporad unas gotas más de jarabe hasta alcanzar el sabor deseado.
    Verted la mezcla en los moldes para polos, rellenándolos hasta el nivel indicado, e insertad las correspondientes paletas.
    Trasladad con cuidado al congelador y dejad congelar al menos 5-6 horas, o hasta que estén completamente sólidos.

Consejos

Para desmoldar los polos sin problemas, os recomiendo sacar el molde del congelador y dejarlos un par de minutos a temperatura ambiente.

El tamaño del molde varía según la marca, por eso con esta cantidad pueden salir más o menos polos que el número indicado en la receta.

Probad también los polos de menta, ¡realmente refrescantes!

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naturaecucina

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