Con el otoño a las puertas, no hay nada mejor que una tarta de manzana suave y perfumada que llene la casa con ese dulce aroma envolvente. Hoy os presento mi versión, diferente de las habituales: con poca harina y muchas manzanas suaves en el interior, jugosas y dulces, especialmente si utilizáis manzanas orgánicas. Cada año, en esta época, la preparo al menos un par de veces, porque es el postre perfecto para el desayuno o la merienda, para disfrutar quizás con un té caliente por la tarde, mimándote un poco entre una rebanada y otra.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 8
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes
- 500 g manzanas
- 1 limón
- 140 g harina 00
- 100 mantequilla
- 100 g azúcar
- 3 huevos
- 1 1/2 sobrecillo levadura en polvo para postres
Herramientas
- 2 Cuencos
- Exprimidor
- Batidora
- Cuchillo
- Espátula
- Molde desmontable
Preparación
Para preparar la tarta de manzana, empieza exprimiendo un limón y vertiendo el zumo en un cuenco grande. Toma las manzanas, preferiblemente amarillas y no demasiado maduras, o si las tienes verdes, mejor aún. Pélalas, elimina el corazón y córtalas en gajos de aproximadamente un centímetro de grosor, luego colócalas en el cuenco con el zumo de limón. Mezcla bien para que todos los gajos estén cubiertos por el zumo, así no se oscurecerán.
En otro cuenco, coloca la harina junto con el azúcar y los huevos. Bate con la batidora hasta obtener una mezcla homogénea, luego añade la levadura y mezcla bien. En una cacerola a fuego muy bajo, derrite la mantequilla y añádela a la mezcla, mezclando hasta obtener una masa semi-líquida. Añade las manzanas con el zumo de limón y mezcla delicadamente con una cuchara para distribuir uniformemente la fruta en la masa.
Toma un molde redondo de 20-22 cm de diámetro, úntalo con mantequilla y espolvoréalo con harina, luego vierte la mezcla. Hornea en un horno precalentado a 180° durante aproximadamente 40 minutos.
Una vez transcurrido el tiempo, saca del horno y deja enfriar. Puedes disfrutar de la tarta tal cual o espolvorearla con un poco de azúcar glas.
Consejos y conservación
Puedes añadir una cucharadita de canela a la masa para aromatizar ligeramente la tarta.
La tarta de manzana se conserva a temperatura ambiente, cubierta, durante unos 3 días.

