La Trenza Suiza, trenza del domingo o pan de mantequilla suizo, originalmente Trenza Bernesa, es un pan que se parece mucho al pan brioche. La Trenza Bernesa es una verdadera institución; originalmente solo se producía en la fiesta de San Tomás y para el primer día del año. En la primera mitad del 1600 los panaderos obtuvieron el permiso para hornearla durante todo el año y la trenza comenzó a difundirse por toda Suiza convirtiéndose así en el tradicional pan del domingo. Se consume el domingo en el desayuno, pero también durante las diversas comidas del día ya que es un pan que va bien tanto con dulce como con salado. Últimamente la he consumido en el desayuno acompañada de mermelada de fresas, pero os aseguro que está buenísima también con embutidos.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Porciones: 20
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Europea
Ingredientes
- 300 g harina 00
- 200 g harina Manitoba
- 50 g mantequilla
- 5 g sal
- 300 ml leche
- 10 g levadura de cerveza fresca
- 1 huevo
Preparación
Para preparar la trenza suiza, pon en un bol las dos harinas. Forma un volcán y desmenuza en el centro la levadura. Derrite la mantequilla a fuego lento, luego añade la sal y la leche para que se temple. Vierte todo en el volcán y comienza a amasar. Alternativamente, puedes usar una amasadora con gancho en espiral, dejándola trabajar durante unos 10 minutos: la mitad del tiempo a velocidad 1 y luego a velocidad 2.
Una vez obtenida una masa suave y homogénea, cubre el bol con un paño de cocina y deja que leve hasta que duplique su volumen (aproximadamente 1 hora y media – 2 horas).
Retoma la masa, trabájala brevemente y déjala levar otros 30 minutos. En este punto, forma una trenza, colócala en una bandeja de horno forrada con papel de horno y deja que leve otros 15-20 minutos. Luego, pinta la superficie con el huevo batido.
Hornea en horno precalentado a 180° durante 30-35 minutos.
Saca del horno y deja enfriar antes de servir.
Consejos y conservación
Se conserva cubierta con un paño de cocina al abrigo de corrientes de aire o dentro de una bolsa de pan durante 2 días.
Puedes también cortarla en rebanadas o dejarla entera, congelar durante 15 días y sacar cuando sea necesario descongelándola luego a temperatura ambiente o en el microondas.

