La crema de raíces amargas es una crema caliente y envolvente de sabor intenso y ligeramente amargo, ideal para quienes disfrutan de los sabores auténticos y de temporada. Su textura es suave, equilibrada y nutritiva; es perfecta como primer plato ligero pero reconfortante, adecuada para una alimentación sana y natural.
Gracias al escaldado inicial, el amargor queda armonizado y agradable, dejando espacio a una consistencia aterciopelada y delicada. Una receta sencilla, genuina y perfecta para valorar las raíces en la cocina con elegancia y carácter.
ESTACIONALIDAD y periodo de las #raícesamargas de Soncino: de octubre a marzo.
RECETAS con nabos invernales
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Saludable
- Estacionalidad: Otoño, Invierno
Crema de raíces amargas
- 800 g raíces amargas (aprox. 650 g peso neto)
- 2 patatas
- 2 g zanahorias
- 1 cebolla (roja, blanca o dorada)
- 1 diente ajo (opcional)
- 1 chorrito aceite de oliva virgen extra
- 300 g leche (vegetal o de vaca)
- 300 g agua
- al gusto sal
- al gusto especias (nuez moscada, guindilla, romero, salvia)
Herramientas
- Olla alta
- Batidora de mano
Crema de raíces amargas
Lavar bien las raíces amargas sin pelarlas, cortarlas en rodajas y colocarlas a medida que se van cortando en un bol con agua simple para evitar que se oscurezcan. Si es necesario, eliminar el corazón central cuando resulte particularmente fibroso o leñoso, ya que podría comprometer la textura final de la crema haciéndola menos lisa y más filante. Para atenuar aún más su sabor amargo, basta con añadir un poco de limón o vinagre blanco tanto al agua de remojo como al agua de cocción.
Tras el remojo, llevar las raíces a ebullición en agua limpia ligeramente salada y dejarlas cocer a fuego lento durante 5-7 minutos. Este paso de escaldado ayuda a equilibrar el sabor. Escurrir y volver a poner en la olla.
Mientras tanto, pelar las patatas y cortarlas en dados regulares; después cortar las zanahorias y la cebolla en láminas. Reunir todas las verduras en la olla junto con las raíces amargas ya escaldadas y bien escurridas.
Salar, verter el agua y la leche en las proporciones deseadas, por ejemplo mitad y mitad; llevar suavemente a un ligero hervor, tapar y dejar cocer durante unos 20 minutos o hasta que todas las verduras estén tiernas. En ese punto apagar el fuego y triturar hasta obtener una crema lisa y aterciopelada; si hace falta, añadir agua o volver a poner al fuego para espesar.
Rectificar de sal y dejar reposar unos minutos antes de servir, así la consistencia se estabiliza y los sabores se armonizan al máximo.
SERVIR
Servir la crema en el plato, terminar con un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo y, a elección, una pizca de guindilla o nuez moscada.
Para un toque aromático más intenso, añadir un picado fino de romero y salvia, que realzará el carácter de las raíces sin enmascarar su sabor. Servir inmediatamente, bien caliente.
CONSERVAR la crema de raíces amargas
La crema de raíces amargas se conserva en el frigorífico como máximo 3 días en un recipiente hermético. También puede congelarse y se mantiene hasta 2 meses; al momento de servirla basta calentarla suavemente añadiendo, si hace falta, un poco de líquido.
FAQ (Preguntas y respuestas)
¿La crema de raíces amargas es realmente amarga?
No, si se prepara correctamente el sabor resulta delicado y equilibrado. Las raíces amargas, como la scorzobianca, pierden gran parte de su nota acre gracias a un simple pretratamiento, como el remojo en agua con limón, o se puede optar por un breve escaldado antes de la cocción propiamente dicha.
¿La crema de raíces amargas puede causar flatulencia?
Como muchas verduras ricas en fibra, las raíces amargas también pueden provocar algo de hinchazón o flatulencia, sobre todo si no se está acostumbrado a consumirlas. Para reducir este efecto es recomendable cocinarlas bien, triturarlas finamente y tomar porciones moderadas, especialmente las primeras veces.
¿Es un plato adecuado para quienes tienen problemas digestivos?
En general sí, porque la crema es suave y fácilmente digerible. Sin embargo, quienes tengan un intestino particularmente sensible deberían prestar atención a las cantidades, dado el contenido en fibra que puede estimular la actividad intestinal.
¿Hay contraindicaciones al consumo de las raíces amargas?
Las raíces amargas son generalmente seguras, pero es mejor evitarlas o limitarlas en caso de gastritis, colon irritable o trastornos intestinales agudos, ya que podrían resultar irritantes. En caso de patologías específicas o tratamientos en curso, siempre es buena idea consultar al médico.
¿La crema de raíces amargas es adecuada para una dieta sana?
Absolutamente sí. Es un plato ligero, rico en fibra y perfecto para quienes siguen una alimentación equilibrada. Preparado con pocos ingredientes y sin excesos de grasas, es ideal también en regímenes depurativos o estacionales.

