Bollitos espirales

Los bollitos espirales conquistan al primer bocado. Si buscas la suavidad absoluta, esa que te hace hundir los dientes en una nube, estos bollitos espirales son exactamente lo que necesitas. Ya siempre me los piden en familia, se han convertido en sus favoritos absolutos.

Recuerdan en forma a los clásicos cinnamon rolls, pero he elegido usar mi masa preferida de pan brioche: es una receta de corazón, probada y reprobada, que garantiza un resultado increíblemente suave. Ven conmigo que empezamos ya a preparar.

Buena receta, Giusi.

También podría interesarte:

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 4 Horas 50 Minutos
  • Porciones: 12Piezas
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana

Ingredientes para los bollitos espirales

  • 500 harina 00 (o mitad Manitoba y mitad 0)
  • 250 g leche
  • 7 g levadura de cerveza deshidratada (o un cubo de levadura fresca)
  • 1 huevo
  • 60 g azúcar granulada
  • 60 g mantequilla
  • 100 g azúcar glas
  • 2 cucharadas agua (20/30 ml)

Herramientas

  • 1 Fuente 30×20

Pasos para los bollitos espirales

  • En un bol grande o en la amasadora, mezclad las dos harinas con el azúcar y la levadura de cerveza.
    En otro bol mezclar la leche tibia y el huevo, incorporar a los polvos.
    Incorporad la mantequilla blanda en trozos, poco a poco, continuando a amasar con energía hasta que obtengáis una masa lisa, elástica y que no se pegue más a las manos o que se despegue de la amasadora.
    Poned la masa a leudar en un lugar templado cubierto con un paño, hasta que haya doblado su volumen (mínimo 3 horas).

  • Tomad la masa leudada y transferidla a una superficie enharinada para darle rápidamente forma nuevamente, realizando algunos pliegues llevando los bordes desde afuera hacia adentro para fortalecer la estructura.

  • Extendéis la masa formando un rectángulo y rellenad una mitad con crema de avellanas y la otra mitad con una mezcla de azúcar y canela.
    Enrrollad con cuidado y cortad las rebanadas manteniendo un grosor de aproximadamente 3-4 cm: es la medida perfecta para tener unos bollitos bien gorditos que no queden crudos por dentro durante la cocción.

    Colocad los espirales dentro de un molde (el mío 30×20) y dejadlos reposar otros 30 minutos.

  • Hornead a 180°C durante aproximadamente 20 minutos. Haced siempre la prueba del palillo antes de sacar del horno: introdúzcalo en el centro del bollito y, si sale seco, están listos… esto es fundamental para aseguraros de que no queden crudos por dentro.

  • Tamizad el azúcar glas en un bol pequeño para evitar que se formen grumos molestos.
    Añadid la primera cucharada de agua caliente (el agua caliente ayuda a disolver mejor el azúcar y la hace más brillante).

    Mezclad enérgicamente con una cucharita y añadid la segunda cucharada de agua solo si es necesario; la consistencia debe ser densa y caer «en hilo», no debe fluir como agua.
    Verted el glaseado sobre los bollitos solo cuando se hayan enfriado completamente, de lo contrario el calor lo absorberá la masa y desaparecerá.

  • Estos bollitos glaseados son lo máximo, perfectos para impresionar a todos en el desayuno o durante una merienda de la tarde. La paciencia al hacer los pliegues y la prueba del palillo os garantizarán un resultado perfecto.

Conservación y variaciones

Conservación y variaciones

Si queréis un aroma aún más intenso, podéis disolver el azúcar glas con un poco de jugo de limón o de naranja en lugar de agua.

Para mantener la suavidad en los días siguientes, guardadlos en una bolsa de plástico para alimentos: el glaseado también ayudará a retener la humedad interna.

Author image

pasticcidigiu

Recetas fáciles y rápidas al alcance de todos.

Read the Blog