El dulce abrazo entre lo crujiente y lo suave.
La textura crujiente y mantecosa de la masa se combina a la perfección con el corazón suave y jugoso de los melocotones. Un dulce simple, pero increíblemente delicioso, que sabe a hogar y a verano. Perfecto para cualquier ocasión, desde el desayuno hasta el postre. Ven conmigo que empezamos a preparar.
Buena receta, Giusi.
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- Dificultad: Muy fácil
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 5 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 300 g Harina (Yo he utilizado harina de tipo 1)
- 80 g Azúcar granulada
- 2 huevos
- 8 g levadura en polvo para dulces
- 40 g aceite de semillas
- 300 g mermelada de melocotones
Herramientas
- Molde para tartas 20/22 cm
- 1 Tazón
Pasos
En un tazón grande, mezcla la harina, el azúcar y la levadura. Remueve bien con un batidor de mano.
Haz un hueco en el centro y añade los huevos y el aceite. Empieza a mezclar con un tenedor, luego trabaja la masa con las manos.
No debes obtener una masa compacta, sino una mezcla arenosa y de «migas«. Si la masa resulta demasiado seca, añade una o dos cucharadas de agua.
Forra un molde de 20-22 cm con papel de horno. Vierte aproximadamente dos tercios de las migas en el fondo y presiónalas suavemente con los dedos para crear la base del pastel. Distribuye la mermelada de melocotones de manera uniforme.
Cubre todo con las migas restantes.
Mete el pastel en el horno estático precalentado a 180°C y hornea durante unos 40 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
Saca el crumble del horno y déjalo enfriar completamente antes de servirlo.
Espero que te haya gustado esta receta, nos vemos en la próxima.

