Focaccia Rápida de Patatas y Calabacines: ¡Mi Receta Salvadora Favorita para la Cena!
¡Hola a todos! Si estáis cansados de recetas largas y complicadas, deteneos un momento.
Quiero compartir con vosotros mi Focaccia Rápida de Patatas y Calabacines, una receta genial que siempre preparo cuando tengo poco tiempo y quiero el máximo sabor.
No hace falta largas fermentaciones. Bastan pocos ingredientes y menos de 10 minutos de preparación antes de hornear.
Esta focaccia es crujiente por fuera y muy suave por dentro. El sabor es realmente excelente, una mezcla sencilla y reconfortante.
Es perfecta como salvadora para una cena de última hora, como entrante delicioso o cortada en cubitos para un aperitivo.
¡Encontraréis todos los pasos a continuación! Confiad en mí, se convertirá en vuestra receta rápida favorita. Venid conmigo que empezamos a cocinar.
Buena Receta, Giusi. También podría interesarte:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 40 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes Para la focaccia de patatas y calabacines
- 250 g harina de sémola remolinada
- 400 g patatas (Ralladas)
- 1 calabacín (Rallado)
- sal (A gusto)
- 300 ml agua
- 40 g queso rallado
- 50 ml Aceite de oliva virgen extra
Pasos Para la focaccia de patatas y calabacines
Toma un bol grande. Vierte las patatas ralladas y el calabacín rallado (si las verduras están muy acuosas, exprímelas bien).
Añade el queso rallado, la sal y la harina de sémola. ¡La sémola es perfecta para una costra rústica!
Usa un tenedor para mezclar todos los ingredientes. Trabaja hasta obtener una mezcla bien amalgamada.
Añade el agua y el aceite poco a poco, en hilo. ¡No viertas todo de una vez! Mientras viertes, sigue mezclando con el tenedor.
Continúa mezclando.
El objetivo es obtener una masa que no sea demasiado líquida, sino perfectamente cremosa, como una masa espesa que se pueda extender fácilmente en el molde.
Toma tu molde y cúbrelo cuidadosamente con un papel de hornear. Un pequeño truco: moja y exprime ligeramente el papel antes de usarlo, así se adherirá mejor.
Vierte toda la masa cremosa de patatas y calabacines en el molde.
Con la ayuda de una espátula o simplemente con el dorso del tenedor, nivelar bien la masa. Trata de crear una capa uniforme, no demasiado gruesa, para que la focaccia se cocine de manera homogénea y quede bien crujiente.
Hornea tu focaccia en el horno estático precalentado a 180°C durante aproximadamente 35 minutos. La parte central debe quedar bien firme.
En los últimos cinco minutos de cocción, activa el grill, para dorar la superficie y crear esa costra irresistible que cruje al primer bocado.
Conservación
Envuelve la focaccia (o la «focaccia no focaccia») en film transparente y guárdala en el frigorífico. Se mantiene muy bien durante un par de días.
Cuando tengas ganas, sácala y calienta durante unos minutos en el horno o en sartén. Volverá a estar crujiente y deliciosa, como recién hecha!

