Focaccia/Schiacciata

La Focaccia/Schiacciata que Nunca Falla: ¡La Masa Efecto WOW!

Amantes de la Focaccia (o de nuestra querida Schiacciata toscana) vengan a mí, no sé ustedes pero yo la comería a todas horas.

Su magia reside en la versatilidad: ¿alta y esponjosa o baja y crujiente? ¡Decide tú!
Todo está en la extensión final en la bandeja: extendiendo la masa de forma diferente, podrás obtener exactamente la consistencia que deseas, en la fase de preparación te explicaré todo.

¡Y no temas las complicaciones! Como sabéis, me encantan las cosas simples y rápidas para no sobrecargar los días frenéticos. Bastarán solo pocas, simples precauciones en la primera fase de fermentación y el resultado está garantizado. ¡Preparémonos para amasar la focaccia perfecta! Pero ahora venid conmigo y empecemos a cocinar.

Buena receta, Giusi.

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  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de reposo: 4 Horas
  • Porciones: 4
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana

Ingredientes para la focaccia-schiacciata

Estas cantidades son para una bandeja del tamaño del horno.

  • 250 g harina 0
  • 250 g Harina manitoba (o harina 0)
  • 380 g agua
  • 4 g Levadura de cerveza fresca (o 2 g de la seca)
  • 8 g sal fina
  • 30 g Aceite de oliva virgen extra

Pasos para la focaccia/schiacciata

  • En un cuenco grande, verted las harinas y la levadura.
    Si usas levadura fresca (cubito): desmenúzala directamente en las harinas.
    Si usas levadura seca (en sobre): disuélvela primero en una pequeña cantidad de agua tibia (unos 50 ml) tomada del total de la receta.

    En este punto, añade el agua en hilo, poco a poco, e inicia a incorporarla mientras trabajas con un tenedor. Continúa hasta que el agua haya sido casi completamente absorbida.
    Cuando la masa esté insinuada y no queden grumos evidentes, agrega e incorpora la sal.

    Finalmente, vierte el aceite. Siempre con el tenedor o, mejor aún, con las manos, mezcla y amasa hasta que el aceite esté completamente incorporado. ¡No te asustes: al principio parecerá que la masa se ahoga en el aceite, pero ¡es normal!

    Continúa mezclando por unos minutos; una vez absorbido, la masa resultará lisa y excepcional.

  • Una vez terminada la elaboración, cubre el cuenco con tapa (o film) y deja reposar la masa por 10 minutos. Esta breve pausa sirve para relajar la malla de gluten y hacerla más manejable.

    Pasado el tiempo de reposo, comencemos con el primer giro de pliegues.
    Levanta un extremo de masa del borde del cuenco desde el lado izquierdo y llévalo suavemente hacia el centro, presionando ligeramente.

    Repite la operación levantando el siguiente extremo desde el lado derecho y llevándolo al centro.

    Realiza un total de 4 pliegues (uno por cada «lado» ideal de la masa). [Ver foto]
    Después del primer giro de pliegues, cubre nuevamente el cuenco con un paño y deja reposar por otros 10 minutos.

    Repite esta operación completa (Pliegues + 10 minutos de Reposo) dos veces más.
    En resumen, deberás realizar 3 giros de pliegues en total, cada uno intercalado por un descanso de 10 minutos.
    La indicación (ver foto) es crucial aquí, ya que los pliegues son mucho más fáciles de entender con una imagen que explicarlos.

  • Después del último giro de pliegues y el reposo, la masa tendrá un aspecto visiblemente mejor: como pueden ver en la foto, deberá resultar bien integrada, elástica y ligeramente pegajosa (¡es la señal de que está trabajando perfectamente!).

    En este punto, cubre el cuenco herméticamente con film transparente para evitar que se seque en la superficie.
    Deja fermentar la masa a temperatura ambiente (lejos de corrientes de aire) durante unas 3 horas, o hasta que haya duplicado su volumen.

  • Toma la bandeja del horno que utilizarás para la cocción, cubre con papel de horno y úntala generosamente con un hilo de aceite de oliva virgen extra.
    Vierte la masa fermentada en la bandeja y comienza a extenderla delicadamente usando las puntas de los dedos también aceitadas.

    Recuerda, este es el momento crucial para decidir la consistencia final de tu Focaccia/Schiacciata!
    Si la masa se extiende hasta los bordes, más ancha en la bandeja, obtendrás un resultado fino y crujiente.
    Si la extiendes menos ancha, dejándola más gruesa, obtendrás una focaccia alta y esponjosa.

    Si la masa resulta demasiado elástica y difícil de extender enseguida, déjala reposar 2-3 minutos y luego retoma: se relajará y podrás completar la extensión.
    Una vez extendida a tu gusto, cubre la bandeja con film y deja fermentar durante otra hora a temperatura ambiente.

  • Precalienta el horno a 200°C (estático o ventilado, según tus preferencias).
    Primera fase (15 minutos): Hornea la bandeja colocándola en la parte baja del horno. Cocina durante unos 15 minutos. Esto ayuda a dar un buen empuje y a cocinar bien el fondo.
    Segunda fase (10-15 minutos): Transfiere la bandeja a la parte central del horno y continúa la cocción durante otros 10-15 minutos, o hasta que la superficie haya alcanzado un perfecto dorado.
    Desmolda la Focaccia/Schiacciata y déjala enfriar sobre una rejilla para mantener la base crujiente.
    Una vez templada o enfriada, solo queda cortarla y hacerla a capas o rellenarla a tu gusto!


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pasticcidigiu

Recetas fáciles y rápidas al alcance de todos.

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