La Focaccia seca sin gluten es una verdadera delicia. Ideal para quienes tienen problemas de intolerancias o incluso para quienes no las tienen. Se prepara en muy poco tiempo y es realmente crujiente y buenísima. Os advierto: una vez puesta en la mesa, la focaccia sin gluten desaparecerá en un instante.
Ven conmigo que te muestro enseguida cómo prepararla, empecemos a cocinar.
Buena receta, Giusi.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 20 Minutos
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes para la focaccia seca sin gluten
- 250 Harina sin gluten
- 160 ml agua
- c.s. sal
- 20 g Aceite de oliva virgen extra
Pasos para la focaccia seca sin gluten
Verter en un bol la harina, la sal y el aceite y comenzar a verter el agua poco a poco.
Trabajar bien todos los ingredientes hasta formar un panecillo. Si lo consideras necesario, puedes añadir un poco más de agua.
El panecillo debe ser suave.
Dejar reposar a temperatura ambiente durante 20 minutos el panecillo. Después del reposo se extenderá muy bien.
Extender el panecillo lo más fino posible. Si te resulta más cómodo, dividir el panecillo en dos.
Una vez extendida la lámina, dividirla en dos, si no lo has hecho ya, y colocar en una bandeja cubierta con papel de horno.
Pintar la superficie con un poco de aceite y, si lo prefieres, sazona con un poco de orégano.
Hornear a 200 grados en horno estático precalentado durante 15-18 minutos.
Después de 7 minutos invertir las bandejas para obtener una cocción uniforme.
Los últimos dos minutos poner el grill en marcha.
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Conservación
La Focaccia seca sin gluten tiene la gran ventaja de mantenerse crujiente y fragante durante varios días, gracias a su naturaleza «seca». Una vez horneada, es fundamental dejarla enfriar completamente en una rejilla para permitir que el vapor residual se evapore. Este paso es crucial para preservar su irresistible crujiente y evitar que se ablande.
Una vez bien fría, la focaccia debe guardarse en un recipiente hermético o en una bolsa de papel para alimentos bien cerrada. Debe conservarse a temperatura ambiente, lejos de fuentes de calor o humedad. Evita absolutamente cubrirla con film transparente cuando todavía esté tibia, ya que la humedad atrapada arruinaría la consistencia.

