Galletas sin gluten con avellanas y chocolate.
Estas galletas sin gluten, enriquecidas con avellanas crujientes y chocolate negro, ¡son simplemente deliciosas!
Lo fantástico es que son muy fáciles de hacer, y no tendrás que volverte loco con cortadores de masa y moldes. Bastará con preparar la masa y luego extenderla directamente con la ayuda de las manos sobre una bandeja, decorar, hornear y, una vez cocidas, bastará con cortarlas con un cuchillo para obtener tus galletas.
Son perfectas para el desayuno, para una pausa de café o para un tentempié delicioso. Un sabor rústico y auténtico que te conquistará.
¡Ven conmigo, que empezamos a trabajar!
Buena receta, Giusi.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 20 Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes para las galletas sin gluten con avellanas y chocolate
- 250 g harina de arroz
- 50 g fécula de patata
- 90 g Aceite de semillas
- 50 g Azúcar granulada
- 150 g Yogur griego
- 8 g levadura en polvo para postres
Pasos para las galletas sin gluten, con avellanas y chocolate
Dentro de un bol, trabajar el aceite con el azúcar y luego añadir también el yogur.
Verter dentro también la harina, la levadura y el huevo.
Mezclar bien todos los ingredientes. Colocar y extender el bloque directamente sobre una bandeja forrada de papel de horno, con la ayuda de las manos o del rodillo.
Decorar la superficie con algunas avellanas y con algunas chispas o trozos de chocolate.
Hornear a 180 grados horno estático precalentado durante 13-15 minutos.
Una vez cocidas y enfriadas, cortarlas para formar las galletas.
¡Las galletas sin gluten con avellanas y chocolate están listas para ser disfrutadas!
Espero que esta receta rápida y deliciosa te haya gustado. Gracias por cocinar conmigo, ¡nos vemos en la próxima!
Un abrazo, Giusi.
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Conservación.
Dejarlas enfriar completamente después de la cocción.
Guardarlas en una caja de lata o en un recipiente hermético de cierre perfecto.
Conservarlas a temperatura ambiente (no en la nevera).
Así, permanecerán frescas y crujientes durante unos 4-5 días.

