Lasaña blanca calabacines y salchicha

Lasaña blanca calabacines y salchicha…mi receta para salvar la cena (¡y el humor!)
A todos les gusta la lasaña, pero no siempre hay ganas de pasar horas cocinando con el ragú. Esta versión es mi favorita cuando quiero un plato que sea festivo pero que sea rapidísimo de poner en la bandeja.
Es una lasaña blanca, súper cremosa, donde los calabacines se combinan maravillosamente con la salchicha sabrosa y con mi bechamel sin mantequilla. ¿El resultado? Un plato filante y aromático que desaparece de la mesa en menos de cinco minutos. Si tienes amigos a cenar o quieres mimar a tu familia con algo especial sin volverte loco en la cocina, apúntate esta receta porque es una garantía.

Buena receta, Giusi.

También te puede interesar:

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 35 Minutos
  • Porciones: 6 Personas
  • Métodos de Cocción: Fogón, Horno
  • Cocina: Italiana

Ingredientes para la lasaña blanca

Yo utilicé mi bechamel sin mantequilla, la receta AQUÍ.

Para esta receta yo elegí las láminas secas. Para hacerlas perfectas, las escaldé solo un minuto en agua hirviendo y luego las coloqué sobre un papel de horno: este paso es fundamental para que no se peguen entre sí.
Tengan en cuenta que las láminas secas son un poco más pequeñas que las frescas. Si deciden usar las lasañas frescas, que generalmente son más grandes y cubren más superficie, les bastarán unas 8 láminas para completar toda la bandeja. En cualquier caso, asegúrense de que cada capa esté bien cubierta con el condimento para evitar que los bordes se endurezcan demasiado en la cocción.

  • 1 l bechamel
  • 4 calabacines
  • 3 salchichas de cerdo
  • 12 lámina para lasaña
  • 60 Queso rallado

Herramientas para la lasaña blanca con calabacines y salchicha

  • 1 Fuente 30×20

Pasos

  • Prepara primero la bechamel porque la necesitaremos de inmediato para crear la base cremosa.
    Lava los calabacines, córtalos en rodajas finas y ponlos en una sartén con un poco de aceite y una pizca de sal; tapa con la tapadera y deja que se cocinen rápidamente durante unos 5 minutos.

    Apenas los calabacines estén listos, únelos directamente a la bechamel y mezcla bien. No te preocupes si los calabacines han soltado su agua de vegetación: no la quites. Únela a la bechamel junto con las verduras, porque servirá para hacer el condimento aún más sabroso, creando un ligante perfecto.

  • Toma las láminas secas y escáldalas por solo un minuto en agua hirviendo, luego colócalas con cuidado sobre un papel de horno para evitar que se peguen entre sí mientras preparas la bandeja.
    Comienza a montar las capas: esparce un poco de crema de bechamel y calabacines en el fondo, cubre con la lámina y añade más bechamel con calabacines y luego la salchicha en trozos (se pone cruda, así quedará muy tierna y liberará todo su sabor durante la cocción).

    Continúa así hasta agotar los ingredientes. (He realizado 4 capas).
    Concluye con una capa generosa de bechamel y parmesano para que la superficie quede bien dorada.
    Hornea a 200°C horno estático precalentado durante 20 minutos, los últimos 5 minutos acciona el grill o hasta que veas que la lasaña está bien cocida y se ha formado esa deliciosa corteza crujiente.

  • Aquí está, con pocos pasos e ingredientes simples llevarás a la mesa un plato para chuparse los dedos. ¡Buen provecho y hasta la próxima receta!

No te pierdas mis recetas en Instagram Pasticcidigiu ⬅️
Si quieres ver todas mis otras recetas haz clic aquí para comenzar a navegar

Conservación para la lasaña blanca con calabacines y salchicha

Si sobra un poco, no te preocupes: ¡la lasaña es el clásico plato que al día siguiente está casi más sabroso!

Puedes conservarla en el frigorífico, cerrada en un recipiente hermético o cubierta con papel film, por un máximo de 2 días. Cuando decidas comerla, te recomiendo calentarla en el horno durante unos minutos añadiendo un chorrito de leche o una pizca de mantequilla encima: servirá para que la bechamel vuelva a estar fluida y cremosa como recién hecha.

Si prefieres adelantarte al trabajo, también puedes congelarla. Si has usado todos los ingredientes frescos (incluidas las láminas y la salchicha), puedes ponerla en el congelador tanto cruda como cocida. En este caso, se conserva perfectamente durante aproximadamente un mes. Solo tendrás que pasarla directamente al horno (si ya está cocida) o dejar que se descongele lentamente en la nevera antes de cocinarla.

Author image

pasticcidigiu

Recetas fáciles y rápidas al alcance de todos.

Read the Blog