Los Mandarinelli son galletas blandas, casi como pequeñas tortitas individuales, que encierran todo el aroma de los mandarinos recién recogidos.
Se preparan en un momento y llenan la casa de un aroma cítrico que sabe a casero y auténtico. Me encantan porque son perfectas para acompañar una taza de leche o de té o para un capricho después de la cena. Por fuera ligeramente crujientes gracias al azúcar glas, pero por dentro se mantienen húmedas y esponjosas, derritiéndose literalmente en la boca.
A continuación os explicaré cómo hacerlos en dos variantes: la versión sin gluten, con una mezcla muy ligera de harina de arroz y fécula, y la versión clásica con harina 00, para que todos podáis disfrutar de esta delicia.
Venid conmigo que vamos a ponernos a cocinar.
¡Buena receta, Giusi!
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Porciones: 18 piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes para los mandarinelli
Para la versión sin gluten sustituir 320 g de harina 00 por: 260 g de harina de arroz y 100 g de fécula de patata o almidón de maíz.
- 320 harina 00
- 50 g azúcar granulado
- 1 huevo
- 60 g zumo de mandarina
- 90 g aceite de semillas
- 1 cucharadita levadura en polvo para repostería
- azúcar glas (Para la cobertura)
- azúcar granulado (Para la cobertura)
Pasos para los mandarinelli
En un bol grande, empieza rompiendo el huevo y añádelo al azúcar granulado. Bátelos rápidamente con un batidor de mano o con un tenedor, luego incorpora el aceite de semillas y el zumo de mandarina recién exprimido. Añade también la ralladura de mandarina si es comestible, para intensificar el aroma.
En otro bol, mezcla las harinas (en mi caso harina de arroz y fécula de patata) y la levadura en polvo para repostería.Empieza a incorporar las materias secas a los líquidos poco a poco, mezclando primero con una cuchara y luego pasando a amasar con las manos hasta obtener una masa lisa, suave y no pegajosa.
Prepara dos platitos: uno con azúcar granulado y otro con azúcar glas. Toma pequeñas porciones de masa, aproximadamente 35 g cada una, y forma bolitas.Pasa cada bolita primero por el azúcar granulado y luego por el azúcar glas, cubriéndolas perfectamente y después presiona el centro con un dedo para aplastarlas ligeramente.
Coloca las galletas en una bandeja forrada con papel de horno, separándolas ligeramente entre sí. Hornea en horno estático precalentado a 180°C durante unos 18 minutos. No las cocines demasiado: deben quedar claras y suaves al tacto.
Los mandarinelli ya están listos para disfrutar. Nos vemos en la próxima receta.
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Conservación
Los mandarinelli se conservan muy bien durante 4-5 días dentro de una caja metálica o un recipiente hermético. Mantendrán toda su suavidad y el delicioso aroma a mandarina. Os aconsejo no guardarlos en el frigorífico para evitar que el azúcar glas de la superficie se humedezca demasiado.

