Pasta con Nata Montada, sí… me habéis entendido bien.
Esta no es la típica pasta con nata y… ¡es un plato cremoso para chuparse los dedos que se prepara en un instante! Yo la he combinado con panceta crujiente para hacerla aún más sabrosa.
Os digo solo que a mi marido le encanta y siempre me pide más, de hecho, siempre hago un poco más de pasta.
Mi consejo, que marca toda la diferencia, es este: montar ligeramente la nata antes de usarla.
Porque al montarla, la nata mantiene esa consistencia suave que se transforma en una cremita espectacular cuando la mezclamos con la pasta caliente.
Un primer plato super envolvente, bueno tanto recién hecho como después.
Pruébalo, el éxito está garantizado. Venid conmigo que empezamos a cocinar enseguida.
Buena receta, Giusi.
También podría interesarte:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 3 Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes para la pasta con nata montada
- 300 g pasta
- 250 g nata líquida fresca (La encuentras en la sección de refrigerados)
- 120 g panceta
- c.s. especias
Pasos para la pasta con nata montada
Primero, poned el agua para la pasta a hervir. Mientras tanto, en una sartén, freíd la panceta hasta que esté bien crujiente. Escurridla, ponedla sobre papel absorbente y reservad.
Mientras la pasta se cuece, verted la nata en un bol y montadla ligeramente (debe quedar cremosa, no demasiado firme, este es el secreto de la crema final).
Verted la nata montada en la sartén donde habéis dorado la panceta. Añadid las especias que prefiráis. Llevad la sartén al fuego y calentad la mezcla a fuego bajo, sin hervirla.
Cuando la pasta esté casi cocida (retiradla 2-3 minutos antes del final de la cocción), escurridla y vertedla directamente en la sartén con la nata caliente.
Al principio parecerá que la pasta «se ahoga» en la nata, ¡pero no os preocupéis! Removed durante 2-3 minutos, mezclando bien hasta que la nata se espese y envuelva completamente la pasta, haciéndola super cremosa.
Emplatad la pasta y completad el plato colocando la panceta crujiente en la superficie.
La pasta con nata montada está lista para ser disfrutada.

