Salsa de Champiñones.
¿Conocéis esas recetas que os salvan la cena y llenan toda la casa de aroma? Pues esta salsa es justo así. Es de una sencillez desarmante, pero cuando la llevas a la mesa siempre impresiona. A mí me encanta porque queda bien con todo: ya sea que tengas ganas de un plato de pasta rápida o de enriquecer un trozo de carne un poco triste, lo soluciona todo. Venid conmigo que empezamos a trastear.
Buena receta, Giusi.
También te puede interesar:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 40 Minutos
- Porciones: 6 Personas
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
Ingredientes para la salsa de champiñones
- 700 g puré de tomate
- 300 g champiñones
- 1 zanahoria
- 1 Tallo de apio
- 1 chalote
- c.s. sal
- c.s. aceite de oliva virgen extra
Pasos para la salsa de champiñones
Yo he utilizado champiñones frescos, ya limpios y cortados en láminas.
Picar las verduras (zanahoria, apio y cebolla) y poner en una sartén junto con el aceite.
Sofreír a fuego bajo durante unos minutos, añadir los champiñones y desglasar con medio vaso de agua.
Después de unos minutos, añadir el puré de tomate y la sal.
Cocer a fuego medio con tapa durante unos 25 minutos y luego 10 minutos sin tapa.
La salsa de champiñones está lista para disfrutar. Espero que esta receta os haya gustado, nos vemos en la próxima.
No te pierdas mis recetas en Instagram Pasticcidigiu ⬅️
Si quieres ver todas mis otras recetas haz clic aquí para comenzar a navegar
Conservación
En la nevera se conserva muy bien durante 2 o 3 días. Lo importante es ponerlo en un recipiente hermético de vidrio, esperando a que esté completamente frío antes de cerrarlo y guardarlo.
Si, por el contrario, has preparado mucho, puedes congelarlo sin problema. Te recomiendo dividirlo en pequeñas porciones (quizás usando vasitos o bolsas para alimentos), así tendrás la dosis lista para la próxima espaguetada. En el congelador dura tranquilamente hasta 3 meses.
Al momento de comerlo, solo tienes que calentarlo directamente en una sartén con un chorrito de agua o leche para devolverle la vida a la cremita. ¡Volverá perfecto, como si lo hubieras acabado de cocinar!

