Tarta esponjosa de vainilla: la receta perfecta, fácil y versátil.
Una tarta increíblemente esponjosa y perfumada a vainilla, tan fácil que se convertirá en tu caballo de batalla.
Es la tarta versátil por excelencia: perfecta para rellenar con cremas o mermeladas, pero buenísima también para disfrutarla sola, en su delicada simplicidad. Una masa ligera, ideal para transformar el desayuno o la merienda en un momento especial.
Al final de la receta, descubre también la versión súper golosa con glaseado de chocolate negro!
Comencemos a Pastichar.
Buena Receta, Giusi.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 55 Minutos
- Porciones: 6 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes para la tarta de vainilla
- 300 g harina 00
- 3 huevos (A temperatura ambiente)
- 150 g azúcar
- 1 Aroma de vainilla (Ampolla)
- 1 sobrecito Levadura para dulces
- 125 g leche (A temperatura ambiente)
- 100 g aceite de semillas
Herramientas
Puedes utilizar un molde Redondo de diámetro 22-24 cm
Yo he utilizado una bandeja cuadrada de 20 x 20 cm.
Pasos para la tarta de vainilla
Batir con varillas eléctricas los huevos y el azúcar hasta obtener una mezcla esponjosa y espumosa.
Agregar el aceite y la leche poco a poco y el aroma de vainilla.
Incorporar también la levadura y la harina en varias tandas.
Termina la incorporación con una espátula o una cuchara de madera, mezclando delicadamente de abajo hacia arriba.
Una vez lista, verter la mezcla en el molde de 20×20 engrasado y enharinado.
Hornear a 180 grados en horno estático precalentado durante unos 35 minutos, siempre hacer la prueba del palillo.
Dejar enfriar completamente dentro del molde.
La tarta sencilla de vainilla está lista.
Para realizar el glaseado de chocolate, necesitarás 200 g de chocolate negro derretido y 100 ml de nata líquida fresca. Derretir el chocolate y añadir la nata líquida, mezclar bien. Verter sobre la tarta y nivelar con una espátula pequeña.
Conservación.
Se conserva durante unos 4-5 días.
Lo mejor es guardarla bajo una campana de vidrio o en un contenedor hermético para dulces, a temperatura ambiente.
¡No la pongas en el frigorífico! El frío tiende a secar la masa de la tarta y hacerle perder su característica suavidad.

