Masa fermentada, frita hasta dorarse y pasada por azúcar. Calientes, crujientes y listas para ser devoradas.
Hoy preparamos un clásico de la pastelería, perfecto para desayuno o merienda: unas trenzas dulces fritas increíblemente suaves y ligeras. Son ideales para mojar en leche o simplemente para disfrutar espolvoreadas con azúcar. Su textura es única y, si seguís estos sencillos pasos, desaparecerán del plato en un instante. Venid conmigo que empezamos enseguida a cocinar. Buena receta, Giusi.
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- Dificultad: Muy fácil
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Porciones: 14 piezas
- Métodos de Cocción: Hornillo
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 450 g harina 00 (+ la necesaria)
- 7 g levadura de cerveza deshidratada
- 30 g azúcar
- 250 ml leche
- 50 g mantequilla
- 1 huevo
Pasos
En un bol grande (o en la amasadora), mezcla y trabaja bien la leche tibia con el huevo, el azúcar y la levadura (asegúrate de que esté bien disuelta).
Añade gradualmente la harina y comienza a amasar.
Cuando la harina esté casi completamente absorbida, incorpora la mantequilla previamente ablandada en trocitos.
Trabaja la masa hasta que esté suave, lisa y homogénea.Si la masa resulta demasiado pegajosa, añade un poco de harina a la vez, hasta que se despegue fácilmente del bol.
Forma una bola con la masa y colócala en un bol ligeramente enharinado.
Cubre con film transparente y deja fermentar durante unas 3 horas en un lugar tibio.Transcurrido el tiempo de fermentación, vuelca la masa sobre una superficie enharinada y desgasifícala suavemente.
Forma un cilindro y divídelo en 14 porciones de aproximadamente 80 g.Toma cada trozo y trabájalo para crear un cilindro largo.
Retuércelo sobre sí mismo para darle forma de trenza (o espiral).
Coloca las trenzas en una bandeja cubierta con papel de horno.
Cubre las trenzas con un paño limpio y déjalas reposar y fermentar otros 20 minutos. Este reposo es crucial para obtener la máxima suavidad en la fritura.
Calienta abundante aceite de cacahuete (u otro aceite adecuado para freír) en una sartén grande. La temperatura ideal es de unos 170°C.Consejo: Si no tienes un termómetro de cocina, bastará con sumergir la punta de un palillo de madera en el centro del aceite caliente.
Cuando veas que burbujea inmediatamente alrededor de la madera y aparecen burbujas vivas, significa que el aceite ha alcanzado la temperatura ideal para freír.Fríe las trenzas de pocas en pocas, dándoles vuelta, hasta que alcancen un bonito color dorado uniforme por todos lados.
Escúrrelas rápidamente con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Cuando aún estén calientes, pásalas inmediatamente por azúcar.
Vuestras Trenzas Dulces Fritas están finalmente listas.
Un último consejo: disfrútalas calientes o tibias. Es en ese momento cuando alcanzan el máximo de su suavidad. No te preocupes, sin embargo: incluso una vez frías, su delicia no se desvanece… simplemente cambian de textura, quedando igualmente deliciosas.
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