Rosquillas suaves con levadura para postres. ¿Quién dice que para disfrutar de unas rosquillas calientes y suaves hace falta esperar horas?
Si el antojo de dulce te pilla por sorpresa, esta es la receta que necesitas. Sin tiempos de leudado, sin estrés: una masa rápida, perfumada al limón, ¡y estamos listos para freír!
Son perfectas para un desayuno de domingo o una merienda de último minuto que hará felices a niños y adultos.
¿El secreto? La levadura para postres que las hace inmediatamente esponjosas y ligeras!
¡Veamos cómo preparar las rosquillas suaves con levadura para postres!
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 15 Piezas
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 550 g harina 00
- 250 g leche
- 100 g azúcar
- 80 g aceite de girasol
- 1 huevo
- 1 sobre levadura en polvo para postres
- 1 cáscara de limón (rallada)
- c.s. aceite de semillas (para freír)
- c.s. azúcar (para el acabado)
Herramientas
- 1 Bol
- 1 Batidor manual
- 1 Rodillo
- 1 Molde para rosquillas
- 1 Olla
- 1 Tenedor
Cómo preparar rosquillas suaves con levadura para postres
En un bol grande, rompe el huevo y mézclalo con el azúcar, el aceite de girasol, la leche y la cáscara rallada del limón. Mezcla bien con un batidor.
Tamiza la harina junto con el sobre de levadura. Comienza a incorporarla gradualmente a los líquidos, primero mezclando con un tenedor y luego amasando a mano sobre la mesa hasta obtener una bola lisa y no pegajosa.
Sin necesidad de reposo, extiende la masa con el rodillo hasta obtener una lámina de aproximadamente 1 cm de grosor.
Corta tus rosquillas usando un molde para rosquillas. Amasa nuevamente los recortes para no desperdiciar nada. (El número de rosquillas depende del tamaño del molde. Si no tienes un molde para rosquillas, puedes usar un vaso y una tapita para el agujero central).
Calienta abundante aceite de semillas en una sartén. Cuando esté bien caliente, sumerge pocas rosquillas a la vez.
Apenas las rosquillas suban a la superficie y empiecen a inflarse, dales la vuelta. Déjalas dorar uniformemente.
Escurre las rosquillas sobre papel absorbente. Tan pronto como estén secas pero aún estén bien calientes, pásalas inmediatamente por el azúcar granulada. Esto es fundamental para que el azúcar se adhiera perfectamente.
¡Buen provecho!
Conservación
Estas rosquillas están en su mejor momento recién hechas. Sin embargo, puedes conservarlas bajo una campana de vidrio o en una bolsa para alimentos durante 1-2 días.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo hornearlas?
Si realmente no quieres freír, puedes hornearlas en un horno estático a 180 grados durante unos 15-20 minutos, pero recuerda que la consistencia será más parecida a una galleta.

