El brócoli al limón es una excelente idea para servir un acompañamiento rápido y ligero: brócoli calabrés hervido aliñado con zumo de limón que lo hace más digerible. Además, hay un pequeño truco que facilita aún más la digestión y evita que nos sintamos especialmente hinchados después de comerlos. ¿Queréis que os cuente mi secreto? Yo llegué a él por necesidad: me encanta el brócoli; cuando era niña lo comía incluso crudo en el huerto. Al crecer y debido a la gastritis, lo fui comiendo menos, pero como me sigue gustando pensé en cómo evitar ese molesto hinchazón abdominal tras comerlo. Probé distintas técnicas de cocción y al final lo solucioné así. El limón ayuda mucho porque, aunque es ácido, actúa como antiácido natural: una vez metabolizado tiene un efecto alcalinizante capaz de reducir la acidez estomacal y la producción de gases causada por la fermentación de los alimentos que ingerimos; en este caso del brócoli, que al pertenecer a las crucíferas puede provocar hinchazón abdominal por fermentación bacteriana en estómago e intestino.
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- Arroz con crema de brócoli y queso fundente al horno
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Hervido
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera
Ingredientes del brócoli al limón
- 500 brócoli
- 1 limón
- al gusto sal
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
Utensilios para preparar el brócoli al limón
- 1 Colador
- 1 Olla
- 1 Cuenco
- 1 Exprimidor de limón
- 1 Cuchillo
Pasos para preparar el brócoli al limón
Ponemos enseguida al fuego una olla amplia llena hasta la mitad con agua y añadimos una pizca de sal, sin excederse; el brócoli está muy bueno también sin sal.
Mientras el agua llega a ebullición preparamos el brócoli. Cortamos en ramilletes y también aprovechamos los tallos tiernos, que pelamos. Lavamos con cuidado.
Cocemos el brócoli en agua hirviendo. Es muy importante dejarlos al dente: así serán más digestivos. Por tanto los cocemos pocos minutos, prestando atención al punto; cada trozo tiene un tiempo distinto de cocción. Yo los cocí alrededor de 8 minutos, pero pueden estar listos antes según lo finos que estén cortados, o tardar un poco más si están más duros.
Escurrimos bien. Luego los pasamos a un cuenco. Aliñamos con aceite y zumo de limón; podemos mezclarlos juntos o añadirlos por separado directamente en el cuenco. Mezclamos y a disfrutar. Excelente para comer también frío.

