La tarta de alcachofas ligur es una tarta salada de alcachofas con corteza crujiente, relleno sabroso, suave y delicado… en definitiva una verdadera delicia. Fácil de preparar, pocos ingredientes y perfecta para acompañar el aperitivo, como merienda o incluso cena.
En invierno, que es su temporada, preparo la tarta de alcachofas una vez a la semana, alternándola con alcachofas rellenas, que te aconsejo probar, están realmente buenísimas.
En esta receta de tarta con alcachofas, el sabor de esta verdura es el protagonista; de hecho se utiliza también el tallo, que además está muy rico. Nunca desperdicies nada en la cocina.
Cada bocado es un pequeño viaje sensorial: la masa dorada que cruje bajo los dientes, el relleno suave y sabroso, el retrogusto herbáceo y fresco de las alcachofas.
Son muy ricas en hierro y cobre, en vitamina C, K y del grupo B, además de otras numerosas propiedades. Una verdadera fuente de bienestar. Fantásticas también crudas aliñadas con aceite y sal. En definitiva, si te gustan las alcachofas puedes experimentar con muchas recetas.
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- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 15 Minutos
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Invierno
Ingredientes para la masa matta
Receta masa matta
- 250 g harina tipo 1
- 130 ml vino blanco espumoso o agua
- 30 g aceite de oliva virgen extra
- 6 g sal
- al gusto aceite de oliva virgen extra para pincelar la masa
- 8 alcachofas
- 2 huevos
- 80 g queso parmesano rallado
- al gusto agua
- 1 limón
Utensilios
- 1 Bol
- 1 Molde
- 1 Cuchillo
- 1 Rodillo
- 1 Superficie para amasar
- 1 Sartén
- 1 Tapa
- 1 Tenedor
Pasos para la preparación de la tarta de alcachofas ligur
Para preparar la deliciosa tarta de alcachofas ligur, empezamos limpiando las alcachofas: elimina las hojas más duras y las espinas. Luego corta la parte superior, ábrelas por la mitad y finalmente córtalas en láminas bastante finas.
A continuación, colócalas en un bol con agua corriente y exprime un limón, para mantener su color original.
Después de dejarlas en el agua unos minutos, primero escúrrelas y añádelas a una sartén con un chorrito de aceite y, en segundo lugar, cuécelas hasta que estén al 75% a fuego bajo. Importante usar tapa, si no se secan demasiado; si ocurriera, añade un poco de agua durante la cocción, ya que deben quedar bien tiernas y no secas.
Mientras tanto, prepara la masa matta. En un recipiente pon primero la harina, luego el vino blanco, después el aceite y finalmente la sal, y mezcla con una cuchara de madera. Seguidamente vierte la masa sobre la superficie de trabajo y amasa con energía con las manos hasta obtener una bola compacta.
Divídela en dos partes, una más pequeña y otra más grande, espolvorea con harina y estíralas con el rodillo hasta formar dos láminas redondas. La primera nos servirá como tapa y debe quedar muy fina, mientras que la segunda será la base y debe ser ligeramente más gruesa.
Una vez listos los alcachofas, deja que se enfríen unos quince minutos y luego añade primero los huevos, después el parmesano, luego la sal y finalmente mezcla todo.
En este punto, engrasa un molde redondo de horno de 28 cm e instala la base. A continuación vierte el relleno y, para terminar, cierra con la lámina que hará de tapa, sellando bien los bordes.
Por último, con un tenedor haz pequeños agujeros, pincela bien la superficie con aceite de oliva virgen extra y hornea a 180 grados durante 35-40 minutos.
Notas y consejos para la tarta de alcachofas ligur
La tarta de alcachofas se conserva durante dos días a temperatura ambiente. Mejor servirla tibia.
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