La pasta brisa clásica para tartas o galletas es una base buenísima para muchos de nuestros dulces, tanto tartas como galletas.
Tiene muchas variantes y métodos de amasado, os describo tres recetas diferentes de pasta brisa pero, como más fina es recomendable la primera para las tartas.
Pasta Brisa tradicional: se trabaja la mantequilla a 14° con el azúcar hasta obtener una crema, se incorporan los líquidos hasta que se absorban y luego las harinas y los aromas.
Pasta Brisa sablé: la mantequilla debe estar fría y se une con las harinas con los dedos o con la herramienta de pala, granulando la mezcla y no compactando los ingredientes.
Pasta Brisa montada: la mantequilla se lleva a 13° y se trabaja a pomada, se añade el azúcar glas y luego los huevos batidos hasta obtener una crema. Luego con la herramienta de pala se incorpora la harina. A diferencia de las dos primeras masas, esta no debe reposar en el frigorífico, sino que debe dosificarse con manga pastelera o pistola de galletas para mantener la suavidad adecuada.
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PASTA BRISA
La receta que os propongo es la de la pasta brisa óptima para hacer dulces como galletas, tartas y rellenarlas al gusto.
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- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
Ingredientes Pasta brisa clásica para tartas y galletas
- 300 harina
- 150 g azúcar glas
- 170 g mantequilla
- 1 huevo
- 1 yema
- 1 ralladura de limón
RECETA PARA PASTA BRISA
Si queremos una buena brisa clásica sin volvernos locos, triturar el azúcar con un mixer
(o usar azúcar glas) y lo mezclamos con la harina; y la mantequilla si está dura la convertimos en pastosa trabajándola primero con una mano mojada, sobre la mesa de trabajo. Lo armamos todo manipulándolo lo menos posible.
Si os resulta cómodo hacedlo un día antes, esta masa, al permanecer cruda no sufre y cocida mejora con el tiempo porque se vuelve más brisa.
Si usáis azúcar glas la extenderéis mejor.
A la pasta brisa siempre se le recomienda añadir algún aroma como ralladura de limón o agua de azahar.
Preparación
Cómo preparar la Pasta brisa clásica para tartas y galletas
Llevamos la mantequilla a temperatura ambiente, trituramos el azúcar a glas
Mezcla cuidadosamente todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea. Posteriormente, amasa sobre la superficie de trabajo enharinada hasta obtener una masa lisa y uniforme. Si es necesario, añade un poco de harina para hacer la masa menos pegajosa. Forma una bola con la masa y ponla en el frigorífico durante 30 minutos antes de usarla. También puedes utilizar una batidora con la varilla K o de pala, o un robot de cocina.
Enciende el horno estático a 160°
Retira ¾ de la pasta brisa y extiéndela entre dos hojas de papel de horno.
con la ayuda de un pincel, unta bien el molde (yo uso uno con fondo removible).
Voltea muy delicadamente la brisa extendida sobre el papel de horno y ajústala arreglando los bordes.
con la ayuda de un tenedor, pincha el fondo de la brisa. Sobre la brisa pinzada extiende la conserva o la crema o ambas, pero manteniéndolas separadas. Si la conserva está muy sólida, la podemos suavizar al fuego con una cucharada de agua.
con el rodillo, extiende la pasta restante y con un cuchillo o cortador, forma tiras de igual medida, siempre sobre papel de horno.
sobre el relleno de la tarta, extiende a igual distancia una de otra tantas tiras de pasta tirada anchas como dos dedos aproximadamente, entrecruza de manera que formen una rejilla humedeciendo con agua para pegarla bien.
con un poco de huevo batido, pinta la parte superior de la pasta brisa y hornea la tarta.
mejora después de un día o dos
Consejos y notas…
Consejos y notas…
La tarta se puede conservar en el frigorífico.
Para conservar la tarta en el frigorífico, es importante envolverla bien en papel film o colocarla en un recipiente hermético para evitar que se seque o se ablande demasiado. Cuando estés listo para servirla, puedes dejarla a temperatura ambiente durante aproximadamente media hora antes de servirla.
Para conservar la tarta en el congelador, es importante envolverla bien en papel film o colocarla en un recipiente hermético. Para descongelarla, es recomendable dejarla a temperatura ambiente durante varias horas, preferiblemente durante la noche, para evitar que se rompa durante el proceso de descongelación.
la receta de la tarta con ricotta y trozos de chocolate aquí
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