Las albóndigas fritas siempre han sido un plato irresistible que pone de acuerdo a grandes y pequeños, el clásico segundo plato del domingo en casa de la abuela. Son excelentes de cualquier manera que se preparen, pero esta es una variante muy sabrosa, crujientes por fuera y blandas por dentro. En esta receta las albóndigas fritas rellenas de caciocavallo tienen un corazón fundente y sabroso, una feliz sorpresa para quien las comerá y para hacer el empanado aún más sabroso he utilizado un pan rallado más grueso, son copos de pan que podéis encontrar en los supermercados. ¡Entonces no os queda más que probar y degustar!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 20 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 17 Unidades
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 800 g carne picada mixta
- 1 huevo
- 80 g caciocavallo
- 50 g queso parmesano rallado
- 8 g sal
- pimienta
- c.s. pan rallado
- aceite para freír
Herramientas
- Sartenes para freír
Pasos
En un recipiente, ponéis la carne y añadís todos los ingredientes, mezcláis bien. Luego cortáis el caciocavallo en trocitos.
Tomad un poco de carne para hacer las albóndigas, en mi caso las hice de 50 g, pero podéis decidir el tamaño que prefiráis. Formad la bolita y aplastad con dos dedos en el centro, metéis unos cuantos trozos de caciocavallo y cerrad acercando los bordes.
Sellad bien girando la albóndiga sobre las palmas de las manos.
Preparad en los recipientes los copos de pan rallado (o el clásico más refinado),
comenzad a empanar pocas albóndigas a la vez.
Haced que el pan rallado se adhiera bien por todos los lados.
Cuando hayáis empanado todas las albóndigas, dejadlas reposar en la nevera durante unos 20 minutos
Poned el aceite en la sartén, llevadlo a 180° e introducid las albóndigas, cocedlas durante unos 5 minutos girándolas apenas empiecen a dorarse por un lado. No las saquéis demasiado rápido, de lo contrario el queso en el interior no se derretirá bien.
Escurridlas y ponedlas en un recipiente con papel absorbente. ¡Vuestras albóndigas fritas rellenas de caciocavallo están listas!
Conservación
Las albóndigas fritas es preferible consumirlas de inmediato, pero podéis conservarlas a temperatura ambiente hasta el día siguiente calentándolas 4 minutos en freidora de aire o en horno tradicional.

