La leche condensada es una crema fantástica con mil usos. Se utiliza mucho en repostería, sobre todo para helados y semifríos, o también se puede usar en el café y cappuccino en lugar de azúcar y leche, o untada en galletas y tostadas. Prepararla en casa es realmente muy muy sencillo y también más económico que comprarla. Los ingredientes base son leche, azúcar y mantequilla y después de pocos minutos tendrás una crema suave para disfrutar. ¡Pruébala ya!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 2 Minutos
- Porciones: 250 g
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 200 ml leche (entera o parcialmente desnatada)
- 150 g azúcar glas avainillado
- 40 g mantequilla
Pasos
En un cazo, pon la leche y la mantequilla, deja que se derrita a fuego moderado, luego añade el azúcar, remueve y cuando empiece a hervir, cocina durante 15 minutos removiendo de vez en cuando. Obtendrás una crema densa, pero suave.
La leche condensada está lista. Cubre con film transparente y deja enfriar antes de usarla.
Conservación
La leche condensada se puede conservar en el frigorífico en un tarro cerrado durante 1 semana.

