la masa para pizza se obtiene mezclando harina, agua, sal y levadura, también puede hacerse usando otros tipos de harina como de cereales, espelta, integral o mezclando dos tipos juntos, pero la masa para pizza más utilizada es la clásica con harina tipo 0. La cantidad de agua puede variar según el tipo de masa que se quiera obtener más o menos hidratada y la fuerza de la harina utilizada, también la cantidad de levadura cambia en base a los tiempos de fermentación que tenemos disponibles y la cantidad de harina que necesitamos. En esta receta he utilizado una hidratación al 50% aproximadamente con medio bloque de levadura para un kilo de harina con 2 horas de fermentación en la primera fase y 3 horas en la segunda. Con este tipo de masa podrás preparar pizzas, panzerotti o pizzas rellenas. Ahora te dejo con la receta y algunas ideas.

  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de reposo: 5 Horas
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Porciones: 8 Piezas
  • Cocina: Italiana

Ingredientes

  • 1 kg harina
  • 550 ml agua tibia
  • 12 g levadura fresca
  • 20 g sal

Herramientas

  • Amasadora

Procedimiento

  • En el bol de la amasadora pon la harina, disuelve la levadura en el agua tibia y viértela dentro, trabajando con el gancho activa a velocidad baja durante 5 minutos, dando tiempo a que la harina se hidrate, finalmente añade la sal y trabaja hasta que esté compacta.

  • Luego ponla sobre una superficie de trabajo y amasala unos minutos. Forma una bola y déjala fermentar cubierta con film transparente durante 2 horas o hasta que haya duplicado su tamaño.

  • Al finalizar la primera fermentación procede con la segunda fase.

  • Transcurridas las horas de fermentación, es momento del boleado, corta la masa en pedazos formando bolas (de unos 200 g para una pizza) ponlas en un recipiente o en una base con algo de harina, luego cúbrelas y deja fermentar por aproximadamente 3 horas.

  • Intenta mantener distancia entre las bolas, de lo contrario se pegarán.

  • Transcurridas las horas de fermentación, ¡las bolas están listas!

Consejo

Si quieres preparar la masa con anticipación, puedes guardarla en la nevera toda la noche después de la primera fermentación reduciéndola a 1 hora, luego proceder con la segunda fase de fermentación al día siguiente. Si prefieres conservarla por más tiempo, puedes congelarla después de la primera fermentación, cuando sea necesario, descongélala y comienza la segunda fermentación.

Si quieres preparar la masa con anticipación, puedes guardarla en la nevera toda la noche después de la primera fermentación reduciéndola a 1 hora, luego proceder con la segunda fase de fermentación al día siguiente. Si prefieres conservarla por más tiempo, puedes congelarla después de la primera fermentación, cuando sea necesario, descongélala y comienza la segunda fermentación.

Si quieres preparar la masa con anticipación, puedes guardarla en la nevera toda la noche después de la primera fermentación reduciéndola a 1 hora, luego proceder con la segunda fase de fermentación al día siguiente. Si prefieres conservarla por más tiempo, puedes congelarla después de la primera fermentación, cuando sea necesario, descongélala y comienza la segunda fermentación.

Si quieres preparar la masa con anticipación, puedes guardarla en la nevera toda la noche después de la primera fermentación reduciéndola a 1 hora, luego proceder con la segunda fase de fermentación al día siguiente. Si prefieres conservarla por más tiempo, puedes congelarla después de la primera fermentación, cuando sea necesario, descongélala y comienza la segunda fermentación.

Si quieres preparar la masa con anticipación, puedes guardarla en la nevera toda la noche después de la primera fermentación reduciéndola a 1 hora, luego proceder con la segunda fase de fermentación al día siguiente. Si prefieres conservarla por más tiempo, puedes congelarla después de la primera fermentación, cuando sea necesario, descongélala y comienza la segunda fermentación.

Si quieres preparar la masa con anticipación, puedes guardarla en la nevera toda la noche después de la primera fermentación reduciéndola a 1 hora, luego proceder con la segunda fase de fermentación al día siguiente. Si prefieres conservarla por más tiempo, puedes congelarla después de la primera fermentación, cuando sea necesario, descongélala y comienza la segunda fermentación.

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Recetas simples y tradicionales

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