Los panecillos de sémola, ¡los que más me gustan! Con una corteza dorada y crujiente que encierra una miga compacta pero superesponjosa. Prepararlos es un placer inmenso: mientras esperas la cocción, el aroma inunda la cocina y en ese momento ya piensas en cómo devorarlos. El pan hecho en casa es una satisfacción personal que nos lleva a una vida tranquila y serena llena de pequeños gestos, como se hacía antes. Yo he preferido hacer panecillos pequeños, preciosos para llevar a la mesa para mojar o acompañar guarniciones, o para un buffet rellenándolos con embutidos y quesos, o, como le encanta a mi peque, solo con aceite y sal. Os aconsejo hacer el doble… desaparecerán antes de llevarlos a la mesa. ¡Así que solo os queda probarlos y saborearlos!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 6 Horas 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 12Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 500 g sémola re-molida de trigo duro
- 370 ml agua a temp. ambiente
- 20 g aceite de oliva virgen extra
- 10 g sal
- 1 cucharadita azúcar
- 12 g levadura fresca prensada
Utensilios
- Tapete microperforado
Pasos
En la amasadora o en un bol, pon la sémola, el aceite y el azúcar. Disuelve la levadura en el agua tibia, enciende la amasadora y añade el agua poco a poco. Cuando la masa esté compacta, añade la sal y trabaja a velocidad media hasta que la masa esté en el punto de red (incordada), alrededor de 5 minutos. Cubre la masa y deja que empiece la fermentación. Tras 30 minutos, dale unas plegadas y deja otros 30 minutos. Recupera la masa, vuelve a darle algunas plegadas y deja fermentar durante 5 horas.
Pasado el tiempo de levado, forma porciones de 70 g (si prefieres puedes hacerlas más pequeñas o más grandes) y déjalas reposar 30 minutos. Si quieres, puedes hacer un corte en la superficie antes de hornear; yo preferí dejarlas enteras.
Hornea en horno estático precalentado a 200° durante 20 minutos. Controla la cocción: el tiempo depende de tu horno; deben quedar bien dorados.
Tus panecillos de sémola están listos.
Conservación
Podrás conservar los panecillos de sémola en una bolsa transparente para alimentos hasta el día siguiente, pero es preferible congelarlos. Antes de consumirlos, déjalos atemperar a temperatura ambiente y luego caliéntalos un par de minutos en horno tradicional o de aire.

