El ragú a la boloñesa es una de las salsas por excelencia que representa a Italia, en particular a Emilia Romaña. Difícilmente encontrarás a alguien a quien no le guste este maravilloso condimento de las clásicas tagliatelle y lasagna a la boloñesa… La receta original fue depositada en la cámara de comercio de Bolonia, la cual he intentado reproducir en esta receta, pero cada familia la personaliza para hacer su propio ragú. La preparación es sencilla, pero se necesita un poco de paciencia porque la cocción es lenta. ¡Entonces no te queda más que probar!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Porciones: 6/8
- Métodos de Cocción: Fogón
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 1 cebolla
- 100 g apio
- 100 g zanahoria
- 700 g carne picada de res
- 300 g panceta fresca picada
- 700 g puré de tomate
- 200 ml vino tinto
- 250 ml leche entera
- sal
- 50 g mantequilla
- 50 g aceite
- pimienta
- caldo vegetal (250 ml aproximadamente)
Herramientas
- Cacerola
Pasos
Primero prepara el caldo.
Limpia las verduras y córtalas en trocitos. En la cacerola, pon el aceite y la mantequilla y caliéntalos bien.
Cuando esté bien caliente, añade las verduras y sofríelas durante unos minutos.
Luego añade la panceta y sofríela hasta que esté cocida y derretida.
Después, puedes añadir también la carne picada de res, que soltará toda el agua, así que cocínala a fuego moderado hasta que esté bien seca en el fondo.
Luego sube un poco el fuego y añade el vino en dos veces para desglasar.
Después de que el vino se haya evaporado, añade el puré de tomate y el caldo, cubre y cocina durante unas dos horas a fuego lento; si se seca demasiado, añade un poco de caldo.
En la tercera imagen se ve el ragú después de una hora.
El ragú después de 2 horas. En este momento, añade la leche poco a poco y siempre a fuego lento, cocina durante una hora más, prestando atención a que no se seque demasiado. Al final de la cocción, añade sal y pimienta.
¡Y después de tres horas, tu ragú a la boloñesa está listo!
Conservación
El ragú a la boloñesa se puede conservar en el frigorífico durante dos días o, para una conservación más larga, se puede dividir en porciones y congelar.

