Esta es una receta que simboliza la cocina china: los rollitos de primavera, súper crujientes y sabrosos. Se llaman así porque tradicionalmente se preparan para el Año Nuevo chino, que coincide con la llegada de la primavera. Se sirven como entrante, pero se pueden degustar en cualquier momento del día. En esta receta he enriquecido la versión vegetariana con carne para hacerlos aún más sabrosos. Normalmente, para estos rollitos se utiliza una lámina hecha con harina de arroz o de trigo, muy elástica y resistente. Como alternativa, yo he usado el sustituto más común, la masa filo, que, a diferencia de aquella, es muy finita, ligera, más seca y muy crujiente. El resultado es estupendo. ¡Así que no os queda más que probar y saborear!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Porciones: 10 piezas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: China
Ingredientes
- 10 Láminas de pasta filo
- 300 g repollo
- 1 zanahoria
- 1 cebolla blanca
- pimienta blanca
- sal
- aceite
- 200 g carne picada de cerdo
- 50 ml vino blanco o vino de arroz
- aceite de cacahuete o de semillas para freír
Utensilios
- Wok
Pasos
Para empezar, limpiad las verduras y cortadlas en tiras finas.
Poned un poco de aceite en el wok y calentadlo a fuego medio.
A continuación añadid la cebolla, sofreídla unos minutos y luego añadid la zanahoria.
Después de unos minutos, añadid el repollo, la sal, la carne y el vino.
Coced durante un máximo de 15 minutos, el tiempo suficiente para que la carne y el repollo se cocinen un poco, pero las verduras deben quedar crujientes.
El relleno está listo; quedará bien seco.
Si observáis que tras la cocción queda algo de líquido, eliminadlo con un colador. Antes de usar el relleno, dejadlo enfriar bien.
A estas alturas, proceded a preparar los rollitos. Cortad la lámina de pasta filo de unos 20 cm y colocadla en rombo, pinceladla con un poco de mantequilla derretida para evitar que se reseque mucho. Tomad un poco de relleno y colocadlo en la parte inferior.
Enrollad la punta de la lámina sobre el relleno para que se adhiera. Manejádla con cuidado porque podría rasgarse.
Cerrad la punta derecha y la izquierda y continuad enrollando.
Sellad los extremos para que queden bien cerrados. La mantequilla que habéis pincelado sobre la lámina servirá también para esto.
Repetid el mismo procedimiento hasta acabar las láminas.
En la sartén poned el aceite y calentadlo a 180°, bajad un poco el fuego y sumergid los rollitos de uno en uno.
Doradlos por ambos lados; tardarán unos 3 minutos aproximadamente. Luego escurridlos sobre papel absorbente.
¡Vuestros rollitos de primavera están listos. Súper crujientes y sabrosos!
Consejo
Disfrutad los rollitos calientes, quizá mojándolos en una salsa agridulce picante.
Conservación
Podéis conservar los rollitos de primavera en la nevera, en un recipiente hermético, hasta el día siguiente y, para que vuelvan a quedar crujientes, recalentadlos en horno convencional o en freidora de aire.

