Tortilla de calabacín y ricotta ligera y esponjosa. La tortilla es uno de los segundos más rápidos que hay, los ingredientes con los que hacerla son realmente muchos, con quesos, embutidos, verduras, pasta, etc…. podemos satisfacer a todos. Puede ser servida como segundo, pero también como aperitivo. Nos resuelve cenas de último minuto o almuerzos para llevar, quizás rellenando un bocadillo. Adoro los huevos en general y cocinados de diferentes maneras, pero la tortilla siempre la he adorado desde niña. La tortilla a diferencia de la omelette francesa se cocina por ambos lados y los ingredientes se ponen dentro mezclados con los huevos. Ahora os dejo con esta sencilla idea!!
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Fuego lento
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 250 g calabacín
- 10 huevos
- 100 g ricotta
- parmesano rallado c. s.
- sal
- pimienta
Herramientas
Sartén de diámetro 30 cm
Pasos
Primero lava y ralla los calabacines (si tienen flores, límpialas, pícalas y resérvalas).
Pon los calabacines en un colador con un poco de sal, para que pierdan el agua de vegetación.
Bate los huevos y sazónalos con sal, pimienta, parmesano y ricotta.
Luego exprime un poco el calabacín rallado y agrégalo a los huevos (añade también las flores picadas si las hay).
Mezcla bien. En la sartén pon un poco de aceite, enciende el fuego al mínimo, calienta y añade los huevos. Tapa y cocina a fuego lento hasta que se solidifique la base, 10 minutos.
Verás que la tortilla se infla un poco, en este punto cuando ya no esté líquida en la superficie, dale la vuelta a la tortilla con un plato o tapa. Cocina otros 10 minutos el otro lado.
¡La tortilla está lista!
Conservación
La tortilla de calabacín y ricotta se debe comer preferiblemente el mismo día, pero puedes conservarla cubierta en el frigorífico por un día como máximo.

