Las bruschettas con stracciatella, jamón y higos son ideales para un aperitivo con amigos acompañado de un buen espumoso. También pueden ser parte de un plato de entrantes.
En ambas opciones, las bruschettas deben ser más pequeñas; en la imagen mostrada son más grandes porque las preparé para un almuerzo en soledad 😀
Estaba en el mercado y al ver los primeros higos, pensé en esta rápida receta para el almuerzo ya que estaba excepcionalmente sola y sin hombres en casa, preparé una comida no muy complicada.
Las bruschettas con stracciatella, jamón y higos pueden ser una excelente cena fría con amigos acompañadas de verduras frescas de temporada y una buena tabla de quesos variados. Seguro que será una cena apreciada, cuando el tiempo juega en contra para ponerse a cocinar.
Con poco esfuerzo y en poco tiempo obtendréis un plato apetitoso y bonito de ver.
La solución para todas aquellas personas que, además de por las temperaturas, no disfrutan estar en la cocina. ¡Con este plato haréis una buena figura en pocos pasos!
Para quienes como yo aman la fusión de dulce y salado, ¡merece la pena probarlo!
En el relleno, utilicé la stracciatella ahumada, para darle aún más sabor con el regusto a ahumado. Puedo decir que, con cada bocado, ¡vuestras papilas gustativas estarán en éxtasis! 😛
Utilizad un buen jamón para rellenarlas, que sea dulce y de calidad como el de Parma, San Daniele, pero también va bien el culatello.
- Porciones: 2
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 2 rebanadas de pan de sémola
- 2 rebanadas de jamón crudo
- 100 g de stracciatella ahumada
- 1 higo
Pasos
Toestad el pan en una parrilla o en el horno, sin tostarlo demasiado, las rebanadas deben estar doradas.
Untad una cantidad generosa de stracciatella. Sé que es calórica, ¡pero por una vez está bien! 😀
Colocad las rebanadas de jamón creando pliegues. Laváis el higo y lo dividís en 4 gajos, disponiendo dos gajos sobre cada rebanada.
¡Buen provecho!!
Las bruschettas con stracciatella, jamón y higos son el plato perfecto para una velada en el jardín entre charlas y risas. Recomiendo prepararlas en abundancia, ¡porque desaparecerán en un instante!

