La cheesecake ligera es perfecta para disfrutar sin remordimientos a cualquier hora del día.
No sé a vosotros, pero cada vez que me pongo a régimen me entra esa irrefrenable ganas de dulce. Si también os pasa, eso me reconforta y no me hace sentir sola ante la tentación.
Para salvarnos de la tentación solo nos queda preparar esta deliciosa cheesecake ligera, que no tiene nada que envidiar a los postres tradicionales, con la diferencia fundamental de que es sana y baja en calorías.
No lleva mantequilla, la base de galleta se humedece con bebida vegetal y la crema se hace con ricotta de vaca sin lactosa, pero no nos perdamos en la introducción y pasemos ya a la preparación.
- Porciones: 3Piezas
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 4 galletas Digestive
- 1 taza de café de bebida vegetal
- 120 g de ricotta de vaca sin lactosa
- 2 cucharaditas de miel
- 4 cucharaditas de mermelada de moras
- al gusto de trocitos de almendra
Utensilios
- 2 Cortapastas
Pasos
Colocamos las galletas Digestive en un bol y las trituramos con un mazo hasta reducirlas a polvo.
Vertemos la bebida vegetal sobre las galletas y mezclamos hasta obtener una masa.
Repartimos la masa en dos cortapastas colocados sobre un plato llano.
Guardamos en el frigorífico a reposar.
En otro bol ponemos la ricotta y la aplastamos con un tenedor; añadimos la miel y mezclamos.
Repartimos la crema de ricotta en los dos cortapastas y la extendemos de forma uniforme.
Guardamos en el frigorífico al menos 3 horas; aún mejor si los preparáis el día anterior al consumo.
Al momento de servir, retiramos con cuidado el cortapastas, extendemos dos cucharaditas de mermelada sobre cada porción y decoramos con un poco de trocitos de almendra.
La cheesecake ligera es un desayuno sabroso y nutritivo, pero también es un excelente postre tras la comida dominical o una merienda sana por la tarde para grandes y pequeños.

