La focaccia proteica con harina de garbanzo es una fantástica alternativa a la clásica focaccia en versión light.
Se puede disfrutar simplemente tal cual o acompañada de quesos y embutidos, puede ser un sustituto del pan tradicional y acompañar sus comidas de carne o pescado.
La focaccia proteica con harina de garbanzo se prepara con pocos ingredientes y se realiza rápidamente porque he utilizado levadura instantánea y no se requieren tiempos de fermentación.
La harina de garbanzo es rica en proteínas de alta calidad, fibra y vitaminas. Útil para disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos.
Está libre de gluten, por lo que es apta para celíacos, ideal para quienes eligen seguir una dieta proteica y es adecuada para varias recetas dulces y saladas.
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 340 g de harina de garbanzo
- 220 ml de agua
- 15 g de levadura instantánea
- 10 g de sal
- 70 ml de aceite de oliva virgen extra
- c.s. de champiñones en conserva
- c.s. de cebolla roja
- c.s. de semillas mixtas
- c.s. de aceite de oliva virgen extra
Pasos
En un bol vertemos la harina de garbanzo, la levadura instantánea y la sal.
Mezclamos los polvos con un tenedor.
Vertemos el aceite de oliva virgen extra y el agua.
Mezclamos con una espátula obteniendo una masa lisa y pegajosa.
Forramos una bandeja de 25 cm x 32 cm con papel de horno y pincelamos la superficie con aceite de oliva virgen extra.
Vertemos encima la masa.
Extendemos la masa uniformemente.
Esparcimos las semillas y añadimos la cebolla en rodajas.
Terminamos con los champiñones en conserva y un chorrito de aceite de oliva virgen extra en la superficie.
Horneamos a 200° durante unos 25 minutos.
La focaccia proteica con harina de garbanzo es bonita de ver y buena de comer incluso como tentempié.

