Para una cena sencilla en familia o con amigos, ¿qué mejor que una tarta salada con ricotta, speck y rábanos.
Quien piensa que los rábanos se disfrutan solo en ensaladas comete un grandísimo error.
Los rábanos son un vegetal delicioso y crujiente que, además de disfrutarse crudos en ensaladas o en rodajas para rellenar bocadillos, también son adecuados para platos cocidos, como en mi receta de fusilli con atún, rábanos y piñones.
La tarta salada con ricotta, speck y rábanos, deliciosa y delicada, es perfecta para cualquier ocasión: cortada en pequeñas porciones se puede servir como aperitivo o entrante, o si tienes celebraciones en el horizonte y quieres organizar un buffet salado variado, ¡esta tarta salada es perfecta!
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Horno, Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 300 g de harina 00
- 150 ml de agua
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 10 g de sal
- Media cucharadita de levadura instantánea para tartas saladas
- 250 g de ricotta de vaca
- 2 huevos (uno se utiliza para pincelar)
- 30 g de queso grana rallado
- 100 g de speck en tiras
- 80 g de rábanos
- c.b. de pimienta
- c.b. de nuez moscada
- c.b. de cebollino fresco
- c.b. de semillas de sésamo
Herramientas
- Molde
Pasos
Comenzamos preparando la base de nuestra tarta mezclando la harina con la levadura instantánea, en el centro vertemos el agua tibia, el aceite y la sal, amasamos hasta obtener un bollo suave.
Si la masa resulta pegajosa, añadid un poco más de harina.
Cubrimos y dejamos reposar durante 30 minutos.
Continuamos con la preparación lavando y cortando los rábanos y los reservamos.
Tomamos un bol y vertemos dentro la ricotta, aplastándola con un tenedor.
Incorporamos un huevo batido y el queso grana rallado.
Condimentamos con nuez moscada, pimienta y cebollino fresco finamente picado.
Si no lo encontráis fresco, podéis usarlo seco.
Normalmente, cuando lo encuentro fresco en la nevera, lo lavo y lo congelo en tiras en bolsas de congelador.
Después de preparar el relleno, podemos proceder a extender la masa, pero antes de eso, forramos con papel de horno un molde de 22 cm de diámetro.
Dividimos el bollo en dos partes y comenzamos a extender la masa.
Colocamos el disco de masa en el molde y pinchamos el fondo con un tenedor.
Extendemos el relleno de ricotta y continuamos con la adición de speck y rábanos,
Cubrimos con el otro disco de masa, sellamos los bordes y pinchamos con un tenedor.
Pincelamos con el otro huevo y espolvoreamos con semillas de sésamo.
Horneamos a 180° durante 30/35 minutos.
La tarta salada con ricotta, speck y rábanos es sencillísima de preparar, ¡prueba esta receta rápido sin dudarlo!

