La tarta salada con ricotta y espinacas es un plato sabroso para preparar para la cena con amigos o simplemente en la intimidad de vuestra familia.
Se adapta a todas las estaciones, se puede disfrutar tanto caliente como templada, por lo tanto, perfecta para un picnic al aire libre, ya que pronto será Pascua.
La tarta salada con ricotta y espinacas una vez sacada del horno y porcionada, podéis guardar un trozo para el día siguiente para vuestro almuerzo en el trabajo.
Cortada en trozos pequeños, es perfecta para las fiestas de vuestros hijos, una merienda sabrosa y saludable.
Mil ideas para aprovechar esta receta, ¿a qué esperáis para empezar a prepararla?
- Porciones: 4
- Métodos de Cocción: Horno, Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 320 g de harina 0
- 180 ml de agua
- 30 ml de aceite EVO
- 10 g de sal
- 5 g de levadura de cerveza
- 300 g de espinacas cocidas
- 250 g de ricotta de vaca
- 30 g de grana rallado
- 1 huevo
- c.s. de sal
- c.s. de pimienta
- c.s. de ajo en polvo
- c.s. de aceite EVO
Herramientas
- Molde diámetro 26 cm
Pasos
En un bol, vertemos la harina y el aceite, en el agua disolvemos la levadura de cerveza y comenzamos a amasar, agregamos la sal.
Continuamos amasando hasta obtener una masa consistente y lisa, cubrimos con film transparente y dejamos reposar durante un par de horas en el horno con la luz encendida.
Pasamos las espinacas por la sartén con un chorrito de aceite EVO, una pizca de sal y un poco de ajo en polvo. Dejamos que tomen sabor y apagamos el fuego.
Cortamos las espinacas con unas tijeras.
En un bol incorporamos la ricotta y la aplastamos con un tenedor, añadimos el grana.
Vertemos el huevo batido, mezclamos y añadimos las espinacas.
Terminamos con la adición de una pizca de pimienta blanca.
Forramos el fondo del molde redondo (diámetro 26 cm) con papel de horno
Dividimos la masa en dos partes y la extendemos con un rodillo.
Colocamos el disco de masa en el molde.
Pinchamos la masa con un tenedor.
Dentro vertemos la mezcla de ricotta y espinacas.
Cubrimos con el otro disco de masa y cerramos los bordes.
Terminamos sellando el contorno con el tenedor y pinchamos antes de hornear a 180°C durante 30/35 minutos.
La tarta salada con ricotta y espinacas es un clásico de la cocina italiana, con una corteza crujiente, un relleno suave y sabroso, conquistará incluso a los niños que no aman las verduras.

