Si buscáis una alternativa ligera y nutritiva a la clásica pasta o el arroz, el trigo sarraceno es el ingrediente perfecto. Aunque no es un cereal, va muy bien en preparaciones frías como esta Ensalada primaveral de trigo sarraceno.
Rico en fibra, minerales y naturalmente sin gluten, el trigo sarraceno combina a la perfección con las primeras verduras de la temporada, creando un plato único muy fácil de digerir.
Una receta rápida que mezcla productos de la zona con hierbas aromáticas y un toque de jengibre y limón.
Aquí tenéis otras recetas con trigo sarraceno:
- Dificultad: Fácil
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera
Ingredientes Ensalada primaveral de trigo sarraceno
- 320 g trigo sarraceno
- 700 g caldo de verduras
- 1 cucharadita cúrcuma en polvo
- 1 cebolla
- 3 zanahorias
- 100 g guisantes
- 60 g pasas
- 2 cucharadas semillas de girasol (tostadas)
- 1 pizca sal marina integral
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita jengibre fresco
- 1 cucharadita zumo de limón (y ralladura)
- 1 cucharada hierbas aromáticas (tomillo y mejorana)
Herramientas
- Olla
- Aro de emplatar
Preparación Ensalada primaveral de trigo sarraceno
Lava bien el trigo sarraceno y escúrrelo.
En una sartén echa un chorrito de aceite de oliva virgen extra y tuesta el trigo sarraceno unos minutos.
Añade el caldo caliente y lleva a ebullición.
Baja el fuego, tapa y cocina hasta que se absorba el líquido, aproximadamente 20 minutos.
Escurre y deja templar. Mientras tanto, en una sartén pon un par de cucharadas de aceite de oliva y pocha la cebolla picada muy fina, removiendo a menudo.
Añade las zanahorias, cocina diez minutos, después incorpora las pasas, las semillas de girasol, la otra verdura cocida al vapor y deja que coja sabor un par de minutos.
Retira del fuego y ajusta de sal y pimienta; añade las hierbas aromáticas, unas gotas de zumo de limón, un poco de ralladura de limón y un toque de jengibre fresco rallado.
Consejos de Daniela
Si no has añadido los guisantes y quieres un plato único más completo, puedes mezclar también tempeh marinado en cubitos o brotes de lentejas.
«Como siempre en mis recetas os invito a personalizar este plato con las verduras que más os gusten o que tengáis a mano. ¡La cocina natural es ante todo libertad y creatividad! ¡Buen provecho!»
¿Hay que remojar el trigo sarraceno?
Para esta ensalada no es necesario remojarlo. Sin embargo, es fundamental lavarlo muy bien bajo agua fría corriente antes de cocinarlo, para eliminar las saponinas naturales que podrían dejar un regusto amargo.
¿Cómo evito que quede como una ‘papilla’?
El secreto está en la proporción agua/granos. Usa dos partes de agua por cada parte de trigo sarraceno. Cocínalo a fuego bajo hasta que se absorba y, nada más esté listo, desmiga con un tenedor y extiéndelo en un plato amplio para que se enfríe rápido.
¿Puedo preparar la ensalada el día antes?
¡Absolutamente sí! De hecho, reposando el trigo sarraceno absorbe mejor los aromas del aliño. El consejo es añadir las hierbas frescas (como tomillo o menta) justo antes de servir, para que se mantengan vivas.
¿Con qué puedo sustituir el trigo sarraceno si no lo encuentro?
Para mantener el plato sin gluten, las mejores alternativas son la quinoa o el arroz integral. Si el gluten no es un problema, también el cebada perlada o el farro funcionan muy bien en esta versión primaveral.
¿Qué verduras de temporada son ideales para la versión primaveral?
Para una mezcla perfecta te recomiendo espárragos salteados rápidamente en sartén, guisantes frescos y rábanos en láminas finas.

