Las oreillettes representan una de las variantes más refinadas de la familia de los dulces fritos de Carnaval típicos del área mediterránea.
Aunque la preparación presenta evidentes similitudes con las chiacchiere italianas, este postre posee una identidad específica arraigada en la tradición culinaria de la Provenza, Occitania y Languedoc.
Históricamente, las oreillettes se preparaban con motivo del Martes de Carnaval. Como muchos dulces festivos de la época, la receta nace de la necesidad de consumir las reservas de grasas (mantequilla, manteca) y huevos antes del inicio del período de restricción alimentaria de la Cuaresma.
El nombre «oreillettes» (orejitas) deriva de su forma ovalada e irregular, que recuerda al pabellón auricular.
A diferencia de otras variantes regionales francesas (como las bugnes de Lyon, que son más esponjosas y levadas), las oreillettes se distinguen por tres elementos técnicos fundamentales:
Extrema delgadez: La masa se extiende hasta volverse casi transparente. Esto garantiza una textura extremadamente quebradiza y una cocción rapidísima.
Perfil aromático: El ingrediente distintivo es el agua de flores de azahar, que confiere al dulce el típico aroma provenzal, a menudo acompañado de cáscara de limón o un toque de ron.
Ausencia de levadura: Para obtener la característica superficie llena de micro-burbujas y la típica crujencia «como cigarrillo», la receta tradicional no incluye agentes leudantes químicos, confiando en la elasticidad del gluten y el choque térmico de la fritura.
Aunque la versión dulce sigue siendo el estándar del período de Carnaval, la versatilidad de la masa ha permitido la creación de variantes contemporáneas. Entre ellas, se destacan las versiones saladas (aromatizadas con hierbas de Provenza o quesos añejos) utilizadas en el sector de la panadería como aperitivo.
- Dificultad: Media
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 40Piezas
- Métodos de Cocción: Fritura
- Cocina: Francesa
- Estacionalidad: Carnaval
Ingredientes
- 500 g harina
- 3 huevos
- 75 g mantequilla (blanda)
- 50 g azúcar
- 3 cucharadas agua de flores de azahar
- 1 cucharada licor (ron o brandy)
- 1 pizca sal
- 1 l aceite de girasol
- c.s. azúcar glas
Pasos
La Masa: En un bol grande (o en la amasadora), vierte la harina y haz un volcán. Añade los huevos, el azúcar, la mantequilla blanda, la pizca de sal y los aromas.
Elaboración: Trabaja enérgicamente hasta obtener un bollo liso y homogéneo. Si la masa resulta demasiado dura, añade una cucharada de leche o agua.
El Reposo (Fundamental): Envuelve el bollo en papel film y déjalo reposar a temperatura ambiente durante al menos 30-60 minutos. Este paso sirve para relajar el gluten y permitirte extender la masa muy fina sin que se retraiga.
Extensión: Toma un pedacito de masa a la vez y extiéndelo con el rodillo o con la máquina de pasta. Debes llegar a un grosor de 1-2 milímetros: cuanto más fino, más ligeras y crujientes serán las oreillettes.
Corte: Con una rueda dentada, corta rectángulos o rombos. Haz un pequeño corte en el centro de cada pieza (ayuda a que no se inflen demasiado como «globo»).
Fritura: Calienta el aceite a unos 170-180°C. Sumerge pocas oreillettes a la vez: bastarán 30-40 segundos por lado. Deben apenas dorarse, no volverse marrones.
Acabado: Escúrrelas sobre papel absorbente y, una vez templadas, espolvoréalas generosamente con azúcar glas.
Mi consejo: Si quieres un resultado profesional, usa el truco del «doble espolvoreado» de azúcar glas: una vez apenas escurridas y otra antes de servirlas.

