La crema inglesa sin harina es lisa, aterciopelada y muy fácil de preparar, perfecta para acompañar dulces y postres sin riesgo de grumos.
La crema inglesa es, como es evidente, una salsa «bastante líquida» que no puede usarse como crema para rellenar tartas u otras preparaciones, sino únicamente para acompañar pastitas y galletitas.
La ligera densidad que se obtiene en la cocción proviene de las yemas de huevo que, al cocinarse a baja temperatura (no superior a 82°/85° C), se coagulan con una cocción denominada «a la rosa». La temperatura de cocción de la crema inglesa es fundamental para que no se corte.
La crema inglesa es una receta básica de la pastelería, delicada, aterciopelada y sabrosa que requiere solo un poco más de atención para evitar que pierda fluidez y se «desgarre» como la stracciatella o minestra del paradiso«!
Os sugiero otras recetas de cremas más adecuadas para rellenar tartas como:
CREMA DE LECHE Y VAINILLA SIN COCCIÓN
CREMA DE MASCARPONE
CREMA DE LIMÓN
He creado un canal de recetas abierto para todos y gratis en WhatsApp, sin notificaciones ni sonidos; podéis suscribiros haciendo clic en el enlace https://whatsapp.com/channel/0029VaHbGIn9cDDig7Cw2x0F y cada día podréis leer una receta dulce y una salada.
CREMA INGLESA RECETA SIN HARINA
- Dificultad: Fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 2 Minutos
- Tiempo de cocción: 5 Minutos
- Porciones: para aproximadamente 270 ml de crema inglesa
- Métodos de Cocción: Fuego
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes RECETA CREMA INGLESA RECETA SIN HARINA
- 250 ml leche (yo uso Alta Calidad Granarolo)
- 2 yemas medianas (Le naturelle pasta gialla)
- 90 g azúcar
- 1 1/3 cucharadita extracto de vainilla (para mí Pan degli Angeli)
Utensilios CREMA INGLESA RECETA SIN HARINA
- Film transparente alimentario
- Espátulas
PARA LA PREPARACIÓN DE LA CREMA INGLESA RECETA SIN HARINA
Ponemos la leche en un cazo y la llevamos a fuego medio, casi hasta hervir.
Añadimos el extracto de vainilla y mezclamos el líquido.
Mezclamos bien las yemas con el azúcar pero sin montarlas con varillas; basta una simple cuchara.
Vertemos la leche caliente y volvemos a poner el cazo a fuego muy bajo.
Sin dejar de remover, seguimos moviendo la crema y la dejamos espesar suavemente.
Tomará solo unos minutos y hay que prestar mucha atención porque con un segundo de más la crema se cortará y quedará inservible!
Apagamos el fuego ahora y dejamos enfriar, removiendo todavía…
Luego ponemos film transparente en contacto con la superficie y conservamos en el frigorífico hasta el momento de usarla.
Deliciosa, cremosa y por tanto apta para todas las preparaciones…
¡Buen provecho!
Annalisa

