Albóndigas de pez espada a la pizzaiola — receta tierna y sabrosa

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Albóndigas de pez espada a la pizzaiola — receta tierna y sabrosa. Son fáciles y ricas, la receta ideal para llevar a la mesa un segundo plato de pescado para chuparse los dedos.

Si pensáis que el pez espada solo está bueno a la parrilla, preparaos para cambiar de idea. Hoy os traigo a mi cocina para preparar un plato que huele a mar y a tradición: las Albóndigas de pez espada a la pizzaiola.

En esta receta os explicaré paso a paso cómo preparar este segundo plato sabroso, ideal para una cena rápida o un almuerzo familiar dominical.


¿El secreto de la receta? Una suavidad increíble gracias a un pequeño truco de la abuela y una salsa sabrosa donde mojar el pan no es solo una sugerencia, ¡es una obligación!

Cocinar pescado para los más pequeños siempre es un desafío, ¿verdad?

Esta receta nació precisamente así: de la necesidad de que mis sobrinos comieran pescado, que normalmente les cuesta un poco.

Con estas albóndigas, sin embargo, ¡acierto seguro!


La textura es tan tierna que se deshacen en la boca, y la salsa a la pizzaiola, aromática y deliciosa, disimula ese sabor a mar que a veces a los niños no les gusta.

Es un truco sencillo pero infalible para llevar a la mesa salud y sabor sin dramas.

Un segundo plato fácil, querido también por los niños, que trae todo el sol del Mediterráneo a la mesa.

Os quiero revelar un último secreto. Preparé un poco más de salsa porque olía tan bien que no pude resistirme. ¡Fue mi suerte!


Mientras las albóndigas terminaban de cocinarse, cocí un poco de penne y las aliñé directamente con esa salsa a la pizzaiola, cargada del sabor del pez espada.


¿Qué os digo? ¡La pasta desapareció en un instante! Mis sobrinos la disfrutaron muchísimo y yo solucioné la comida con un solo golpe de ingenio.

¿No encontrasteis pez espada fresco? ¡No pasa nada! Esta receta sale muy bien también con trozos congelados. Recordad solo descongelarlos bien y secarlos con cuidado: obtendréis albóndigas igual de tiernas que harán las delicias de todos

Albóndigas de pez espada a la pizzaiola — receta tierna y sabrosa
  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Medio
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Tiempo de cocción: 25 Minutos
  • Porciones: 4 personas
  • Métodos de Cocción: Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todo el año
468,74 Kcal
calorías por ración
Información Cerrar
  • Energía 468,74 (Kcal)
  • Carbohidratos 35,59 (g) de los cuales azúcares 2,09 (g)
  • Proteínas 31,41 (g)
  • Grasa 23,10 (g) de los cuales saturados 6,58 (g)de los cuales insaturados 7,26 (g)
  • Fibras 3,58 (g)
  • Sodio 1.360,59 (mg)

Valores indicativos para una ración de 190 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.

* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov

Ingredientes

Albóndigas de pez espada a la pizzaiola — receta tierna y sabrosa

  • 500 g pez espada ((si está fresco) o 600-700 g (si está congelado).)
  • 1 rodaja pan duro (con bastante miga.)
  • c.s. leche (o agua para remojar el pan.)
  • 1 huevo (grande)
  • 3 cucharadas parmigiano
  • pan rallado (1/2 cucharada para conseguir una masa homogénea)
  • 1 manojo perejil (fresco y picado)
  • al gusto ralladura de limón
  • al gusto sal
  • pimienta
  • 400 g pulpa de tomate
  • 1 chalota (1 pequeña, picada finamente)
  • 1 molida aceitunas negras (tipo taggiasca o griegas)
  • 1 cucharada alcaparras (desaladas bajo el agua)
  • 4 cucharadas aceite de oliva virgen extra
  • 1 pellizco sal (tened cuidado con la salinidad de las alcaparras y las aceitunas)
  • perejil (más perejil fresco picado para añadir al final)

Utensilios

  • Batidoras
  • Sartén
  • Tapa
  • Cuenco

Pasos

Albóndigas de pez espada a la pizzaiola — receta tierna y sabrosa

  • Si usáis pez espada fresco:

    Primero limpiad el pez espada quitando la piel y la espina central, luego cortadlo en trozos y trituradlo con una batidora.
    Si usáis pez espada congelado:

    Aseguraos de que esté completamente descongelado (mejor si lo dejáis en el frigorífico desde la noche anterior).

    Una vez descongelado, secadlo con cuidado con papel absorbente para eliminar toda el agua sobrante: este paso es fundamental para que las albóndigas no se deshagan.

    Después proceded a cortarlo y triturarlo igual que si fuera fresco.

  • En un bol unid el pescado, la miga de pan remojada y escurrida, el huevo, el queso, el perejil y la ralladura de limón.

    Amasad y añadid la cucharada de pan rallado para conseguir una mezcla homogénea.

    Corregid de sal y pimienta.

    Preparación de las albóndigas de pez espada a la pizzaiola
  • Cubrid el bol con film y dejad la masa reposar en el frigorífico.
    Mientras la masa reposa, preparad la salsa a la pizzaiola.

  • Sofreíd la chalota picada con el aceite de oliva virgen extra.

    Añadid la pulpa de tomate, las aceitunas y las alcaparras.

    Dejad que se haga y tome sabor durante 5-10 minutos.

  • Recoged la masa del frigorífico (que ahora estará firme) y formad bolitas de unos 35-40 g.

    Sumergid las albóndigas en la salsa.

    Tapad y coced a fuego suave durante 10-15 minutos, dándoles la vuelta con cuidado a mitad de cocción.

    Cocinando las albóndigas en salsa a la pizzaiola
  • Con el fuego apagado, espolvoread con perejil fresco picado.

    Listas para comer: preparad pan para mojar. ¡Buen provecho!

    Albóndigas de pez espada a la pizzaiola listas para servir

Consejos

Si queréis quedar como unos cracks, preparad un poco más de salsa: ¡es deliciosa para aliñar un buen plato de pasta!

Si ves que la masa está demasiado pegajosa, en lugar de añadir demasiado pan rallado (que la endurece), mójate ligeramente las manos con agua o aceite para formar las bolitas.

¡Quedarán super tiernas!

Para los niños, un sabor demasiado salado puede molestar.

Dejad las alcaparras en remojo en agua tibia durante 10 minutos antes de añadirlas a la salsa: perderán el exceso de sal pero mantendrán todo su aroma.

Curiosidades

No dejéis nunca la ralladura de limón. El pez espada es un pescado algo «graso» y el toque cítrico limpia el paladar, haciendo el plato mucho más fresco y ligero.

Si las queréis más crujientes… Si alguna vez queréis variar, podéis pasar las albóndigas por pan rallado y dorarlas en sartén con un chorrito de aceite antes de sumergirlas en la salsa. Crearán una corteza deliciosa que retendrá aún más el condimento.

Conservación

Si sobran (poco probable), están incluso mejor al día siguiente. Se conservan en el frigorífico en un recipiente hermético durante 1-2 días. Recalentadlas suavemente añadiendo una cucharada de agua a la salsa para devolverle humedad.

FAQ (Preguntas y respuestas)

  • ¿Qué otro pescado puedo usar?

    Atún (fresco o en trozos)
    Es la alternativa más cercana al pez espada en cuanto a textura.
    Por qué elegirlo: Tiene un sabor que los niños suelen aceptar bien porque recuerda al atún en lata, pero fresco es mucho más nutritivo.
    Consejo: Con la salsa a la pizzaiola es un clásico imbatible.

    Rape (pez sapo)
    Quizá la mejor opción para quien no le gustan las espinas.
    Por qué elegirlo: Tiene una espina central (muy fácil de quitar) y la carne es magra, delicada y compacta.
    Ventaja: No tiene un sabor a pescado «fuerte», así que es perfecta para «engañar» a los paladares más difíciles.

    Bacalao o merluza
    Es la opción más económica y suave.
    Por qué elegirlo: Es el pescado preferido por las madres para los niños.
    Atención: El bacalao es más acuoso que el pez espada. El truco: Escurridlo muy bien después de triturarlo o añadid media cucharada más de pan rallado para evitar que las albóndigas queden demasiado blandas.

    Salmón
    Para albóndigas más coloridas y nutritivas (ricas en omega-3).
    Por qué elegirlo: ¡El color rosa suele gustar mucho a los niños!
    Consejo: Con el salmón, poned un poco menos de perejil y quizás un poco de cebollino si lo tenéis; combina de maravilla.

    Perca
    Una elección excelente calidad-precio.
    Por qué elegirla: Tiene una carne blanca y neutra que absorbe muy bien el sabor de la salsa a la pizzaiola.

    Si decidís usar un pescado más económico como el bacalao, añadid a la masa una patata pequeña cocida y aplastada en lugar de tanto pan: las hará aún más aterciopeladas y los niños ni se darán cuenta de que están comiendo pescado!

  • Si compro pez espada fresco, ¿cómo lo reconozco?

    El truco de la «V» (el músculo rojo)
    Mira la rodaja: en el centro, o en lateral, hay una parte de músculo más oscuro, normalmente con forma de «V» o de ancla.
    Fresco: debe ser de un color rojo vivo o rosado.
    No fresco: si tiende al marrón oscuro, gris o amarillento, significa que el pescado fue capturado hace días o que se ha congelado mal.

    La piel y la carne
    La piel: debe estar brillante, tersa y algo húmeda. Si la ves opaca o arrugada, pasa de largo.
    La carne: debe ser firme y compacta. Si al presionar con un dedo queda el hueco y no vuelve al instante, significa que el pescado no está muy fresco. El color de la carne debe ser blanco-rosado, casi brillante, nunca tendente al gris.

    El olor (el olfato no falla)
    El pez espada fresco huele delicadamente a sal marina y mar.
    Si percibes un olor fuerte, parecido al amoníaco o simplemente un olor de pescado «demasiado intenso», quiere decir que las bacterias ya han empezado a actuar.

    El corte y la sangre
    Si ves filetes con pequeños coágulos de sangre de color rojo brillante cerca de la espina central (el hueso que vas a quitar), es una excelente señal de frescura. Si la sangre está oscura y seca, el pescado está viejo.

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gustoamoreefantasie

Hola a todos, me llamo Lerici Angela, nacida en La Spezia. Siempre he tenido pasión por cocinar tanto dulces como platos salados, pero solo ahora he decidido compartir con vosotros algunas de mis ideas y recetas. Seguidme, gracias.

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