Risotto con champiñones: aquí tenéis un primer plato vegetariano que suele aparecer en mi mesa. Es un plato que preparo a menudo porque está bueno, sencillo de preparar y ni siquiera le disgusta a mi hijo. Una alternativa válida a la pasta, y además: presentado en este elegante formato, ¿no sería una buena idea para la comida de Navidad? ¿O para otras ocasiones en las que tengáis invitados? Aquí tenéis cómo hacerlo
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 320 g arroz Carnaroli
- 8 champiñones (tamaño mediano)
- 1 cebolla
- 1 l caldo vegetal (ya listo)
- Medio vaso vino blanco seco
- 1 ramita romero
- 1 sobre azafrán
- 2 nueces mantequilla
- 3 cucharadas parmesano
Pasos
Limpia los champiñones quitando la tierra y frotándolos con un trocito de papel de cocina húmedo. Córtalos en láminas gruesas. Pela y lamina la cebolla. Pónla a sofreír con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Añade los champiñones a la sartén y remueve. Empezarán a soltar agua enseguida: en cuanto empiece a evaporarse, vierte el vino y deja que se evapore. Luego añade el arroz y un cucharón de caldo caliente. Lo ideal es tener caldo vegetal, pero si no tenéis tiempo para prepararlo, usad una pastilla de caldo. Mantén la sartén descubierta a fuego vivo, sigue removiendo; tras un minuto tapa y baja el fuego.
Mientras tanto lava y pica una ramita de romero: podéis elegir cortarla en trocitos, o hacer como yo, que puse una rama grande entera para aromatizar el arroz y luego retirarla (una elección dictada por la edad de los pequeños… comensales).
Continúa la cocción durante unos 15/18 minutos. Al final disuelve el sobre de azafrán en medio vaso de caldo y viértelo en el risotto. Yo usé un azafrán especial, de color naranja, pero el que encontréis en el supermercado servirá perfectamente. Por último, justo antes de apagar, añade una nuez de mantequilla y un poco de parmesano para ligar. Sirve caliente.
Si os gusta servir el risotto en una forma especial podéis usar un aro de emplatar: verted el arroz y alisad la superficie, añadiendo un trocito de romero encima, luego levantad con cuidado el aro.
Si en cambio queréis presentarlo como en la foto, dejadlo un poco menos hecho. Colocadlo en los moldes de los muffins y metedlo en el horno 2-3 minutos. Dejad reposar y luego volcad sobre un plato, retirando con cuidado el papelito. Un toque de romero, un chorrito de aceite y… a la mesa.
Algunos consejos sobre el risotto
Cuando hice la escuela de cocina de Gambero Rosso, el chef Giuseppe Fulgidezza que daba las clases decía tres cosas sobre el arroz:
El arroz es como un niño pequeño: no podéis dejarlo solo. Significa que no podéis poner el arroz al fuego y luego despistaros con otra cosa, quizá salir de la cocina: se pega en un instante!
El arroz debe ir en un sube y baja, si no se «aburre». Significa que para alcanzar un buen punto de cocción no podéis mantener el fuego siempre al mismo nivel, sino que hay que alternar: fuego alto y sin tapa cuando añadís líquido, fuego bajo con tapa cuando el líquido empieza a secarse. Luego volver a empezar.
Para el arroz no sirve mirar el reloj. Quiere decir que aunque en las cajas figure un tiempo de cocción, la única manera de comprobar el punto de cocción es probarlo.

