Tortilla de calabacín la receta sin huevos Sartén Horno o Freidora

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Tortilla de calabacín la receta sin huevos Sartén Horno o Freidora.

«A veces, en la cocina, basta un pequeño cambio de rumbo para transformar la cena de siempre en un nuevo descubrimiento. Hoy os traigo a la mesa una tortilla que no necesita huevos ni queso, pero que está llena de sabor y de cariño: mi tortilla con harina de garbanzo y calabacín cocinada en sartén, en horno o en freidora de aire.


Es un segundo plato apetitoso, de una simplicidad desarmante, capaz de conquistarte tanto recién hecha como fría, por ejemplo en un almuerzo al aire libre.

La ventaja de esta base es su generosidad: hoy he elegido los calabacines, pero podéis rallar lo que la temporada os ofrezca — como cebollas dulces o zanahorias — sin cambiar ni un minuto los tiempos de cocción.


En mi casa se ha convertido en una cita fija, una versión sana que llevo a la mesa al menos una vez a la semana.

Es un momento que me llena el corazón porque nos gusta a los mayores, pero sobre todo es la preferida de mis sobrinitos, que la comen con una alegría que me emociona cada vez.


La adoro por dos motivos fundamentales: su facilidad y su ligereza. El único secreto que quiero compartir — y que valoro mucho — es la paciencia.

Prepara la emulsión unas horas antes; ese pequeño reposo permite que la harina de garbanzo se transforme, volviéndose perfectamente digestiva y aterciopelada.

Es un gesto antiguo, el de la espera, que hace que todo esté más rico.»

Es naturalmente sin gluten, vegetariana y, gracias a la harina de garbanzo, tiene un índice glucémico muy bajo, lo que la convierte en perfecta para quien quiere comer sano sin renunciar al sabor.

Tortilla de calabacín la receta sin huevos Sartén Horno o Freidora
  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 2 Horas
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Tiempo de cocción: 20 Minutos
  • Porciones: 4 Personas
  • Métodos de Cocción: Cocina, Horno eléctrico, Freidora de aire
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones
273,95 Kcal
calorías por ración
Información Cerrar
  • Energía 273,95 (Kcal)
  • Carbohidratos 32,50 (g) de los cuales azúcares 5,69 (g)
  • Proteínas 13,60 (g)
  • Grasa 10,61 (g) de los cuales saturados 1,41 (g)de los cuales insaturados 2,40 (g)
  • Fibras 6,64 (g)
  • Sodio 517,09 (mg)

Valores indicativos para una ración de 210 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.

* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov

Tortilla de calabacín la receta sin huevos Sartén Horno o Freidora

  • 200 g harina de garbanzo
  • 300 ml agua
  • 350 g calabacines
  • q.b. perejil picado (fresco)
  • q.b. aceite de oliva virgen extra
  • q.b. sal
  • pimienta mixta en grano (una molida)
  • 1 cebolla (dorada)

Utensilios

  • Sartén
  • Tapa
  • Cuenco
  • Varilla manual
  • Tamiz
  • Freidora de aire

Tortilla de calabacín la receta sin huevos Sartén Horno o Freidora

  • Empieza mezclando la harina de garbanzo con los 300 ml de agua. Usa una varilla y haz movimientos lentos para evitar grumos.

    Deja reposar esta emulsión durante unas horas: es el secreto de la digestibilidad que tanto nos gusta

  • Toma una buena cebolla y córtala en láminas finas.

    En la sartén, usa un hilo de aceite y añade de inmediato dos cucharadas de agua: este truco permitirá que la cebolla se vuelva tierna y translúcida sin freírse, quedando ligera y digestiva.

    Incorpora los calabacines cortados en rodajas o en cubitos al sofrito de cebolla.

    Déjalos tomar sabor a fuego vivo unos minutos, añadiendo el perejil fresco picado, la sal y esa molida de pimienta mixta que da carácter.

    Las verduras deben quedar firmes y con color.

  • Elimina la espuma en la superficie de la masa y añade tus verduras aromáticas.

    Mezcla bien.

  • En sartén

    Calienta bien la sartén, vierte la mezcla y luego… baja el fuego al mínimo.
    Sí, el secreto para una tortilla de garbanzo impecable es precisamente el fuego suave, muy bajo. Cubre enseguida con una tapa: este truco permitirá que el calor circule de forma uniforme, cocinando el interior gracias al vapor pero protegiendo la base.
    Tras unos 10-12 minutos, cuando veas que la superficie se ha solidificado y los bordes empiezan a despegarse por sí solos, ayúdate con la tapa (o un plato llano) para dárle la vuelta a mitad de cocción.

    Un gesto rápido y seguro, luego déjala dorar por el otro lado unos minutos más sin tapa. Conseguirás una textura perfecta: crujiente por fuera y muy tierna por dentro.»

    Tortilla de calabacín la receta sin huevos Sartén Horno o Freidora
  • Forra una bandeja, vierte y deja que el calor haga su trabajo hasta que la superficie esté dorada.

    Horno convencional: Precalienta el horno a 200°C y coloca la bandeja en la altura media. Hornea unos 20-25 minutos. El calor constante permitirá que la tortilla se hinche ligeramente y se mantenga tierna.


    Horno con ventilación: Precalienta a 180°C y controla a los 15-18 minutos.

    La ventilación tiende a secar mucho la harina de garbanzo, así que cuidado con no dejarla demasiado tiempo.

  • En freidora de aire: usa una bandeja adecuada y disfruta de la rapidez para obtener una costrita perfecta y seca.
    No viertas la masa directamente en la cesta!


    Utiliza una bandeja o molde (de silicona, aluminio o cerámica) que entre cómodamente en la cesta, dejando algo de espacio alrededor para que circule el aire. Pincela el molde con un hilo de aceite o usa un disco de papel de horno en el fondo.


    Para evitar que quede cruda por dentro, sigue este esquema:
    Comienzo: Cocina a 170°C durante unos 10-12 minutos. Esta temperatura más suave permite que el calor llegue al centro sin resecar el exterior.


    Finalización: Sube a 190°C los últimos 3-5 minutos para lograr la costra dorada.
    En freidora de aire, la tortilla de garbanzo sale mejor si no es demasiado alta. Trata de mantener un grosor de aproximadamente 1,5 – 2 cm. Si es demasiado alta, costará que se cocine bien en el centro.


    «Un pequeño consejo de amiga: recordad que cada horno y cada freidora de aire tienen sus tiempos.
    No son todos iguales! La primera vez que la preparéis, permaneced cerca y controlad con frecuencia: cuando veáis esa bonita costra dorada y se empiece a desprender el aroma, vuestra tortilla estará lista.»

    Tortilla de calabacín la receta sin huevos Sartén Horno o Freidora
  • Lista y lista para disfrutar.

    Buen provecho.

    Tortilla de calabacín la receta sin huevos Sartén Horno o Freidora

Consejos

El molde adecuado: Usa un molde redondo (24-26 cm) o uno rectangular pequeño.

El toque final (Grill): Si en los últimos 5 minutos la ves todavía pálida, activa la función Grill. Esto le dará ese color dorado irresistible que nos encanta.

No hace falta darle la vuelta en el horno. Está lista cuando, al tocar el centro con un dedo, lo notas elástico y no «blando», y los bordes empiezan a despegarse ligeramente de las paredes del molde.

El secreto de la digestibilidad

La harina de garbanzo necesita tiempo para hidratarse. Si aparece algo de espuma en la superficie tras unas horas, quítala con una cuchara: es lo que a menudo hace que la harina sea pesada de digerir.

Conservación

En la nevera
La tortilla de garbanzo se conserva muy bien en el frigorífico durante 2-3 días.
Guárdala en un recipiente hermético sólo cuando esté completamente fría. Si la cierras aún caliente, la humedad la dejará pastosa.
Al día siguiente está casi más sabrosa, porque los sabores de la cebolla sofrita y los calabacines han tenido tiempo de «casarse» perfectamente con la harina de garbanzo.
¿Se puede congelar?
Sí, a diferencia de las tortillas de huevo que cambian de textura, la de garbanzo se presta bien a la congelación.
Córtala ya en porciones o en cuadraditos y envuélvelos por separado (o usa hojas de papel de horno entre una porción y otra). Se conserva en el congelador unos 2 meses.
Pásala directamente al horno o a la freidora de aire unos minutos para recuperar esa crocancia exterior que nos encanta.

Notas

Esta tortilla no es sólo un «sustituto» de la versión clásica, sino un verdadero superalimento del día a día.

Sus cualidades la convierten en un plato de oro para la salud, perfecto para quien quiere comer con consciencia sin renunciar al placer.
Aquí los pilares que hacen de esta receta un concentrado de bienestar:


A diferencia de las harinas de cereales refinados, la harina de garbanzo tiene un índice glucémico bajo.
¿Qué significa? La energía se libera lentamente en la sangre, evitando picos de insulina. Esto ayuda a sentirse saciado más tiempo y a evitar esas bajadas de energía o ataques de hambre poco después de comer. Es la elección ideal para quien controla la glucemia.



Es una cualidad inmensa porque la hace inclusiva. Puedes llevarla a la mesa con la seguridad de que es apta para todos: celíacos, personas sensibles al gluten o quien simplemente quiera variar los cereales en su dieta. No es «dietética» en sentido punitivo, es naturalmente libre de gluten.



Los garbanzos son una fuente proteica extraordinaria. Combinados con los calabacines y la cebolla, crean una mezcla equilibrada:
Las proteínas de la harina ayudan al mantenimiento de la masa muscular.
Las fibras de las verduras y de las legumbres son un bálsamo para el intestino y aumentan la sensación de saciedad.



Muchos temen las legumbres por la hinchazón, pero tu método es la solución:
El reposo de la masa y la eliminación de la espuma eliminan las saponinas y los fitatos (que hacen a las legumbres «difíciles»).
El sofrito ligero (aceite + agua) no sobrecarga el hígado, haciendo la tortilla adecuada también para una cena ligera o para el estómago delicado de los niños.


Amiga del colesterol
Al ser una receta sin huevos y sin derivados animales, no contiene colesterol. Usando aceite de oliva virgen extra en crudo o en un sofrito ligero, aportas grasas buenas que protegen el corazón y las arterias.

En resumen, ¿por qué es una elección ganadora?
«Es un plato que llamaría ‘inteligente’: nutre profundamente sin cargar, respeta las intolerancias y está tan rico que los sobrinos no se dan ni cuenta de que comen un concentrado de salud y legumbres.»

Esta tortilla es mágica porque está deliciosa también fría. Recomiendo cortarla en cuadraditos y ponerlos en la mochila de almuerzo para la oficina o en una cesta para un picnic: se mantiene compacta y no «suda» como las tortillas de huevo.

Calidades de esta tortilla

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Hola a todos, me llamo Lerici Angela, nacida en La Spezia. Siempre he tenido pasión por cocinar tanto dulces como platos salados, pero solo ahora he decidido compartir con vosotros algunas de mis ideas y recetas. Seguidme, gracias.

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