La pastiera napolitana es uno de los dulces símbolo de la Pascua: aromática, cremosa y llena de tradición. Si te gustan los postres caseros de fiesta, en mi blog también encontrarás la tarta de mermelada y la tarta de manzana de la abuela, perfectas para preparar junto a la pastiera en estas fechas.
Es una tarta de masa quebrada rellena de una crema a base de ricotta, trigo cocido, huevos, frutas confitadas y aromas como agua de azahar y canela. ¿El resultado? Un postre con un aroma intenso, cremoso y con una textura realmente única, que conquista desde el primer bocado.
Es una receta bastante elaborada y requiere tiempo, pero realmente merece la pena. Basta pensar que, según la tradición, la pastiera napolitana debe prepararse el Jueves Santo para reposar al menos tres días y así disfrutarla al máximo el domingo de Pascua.
Cada familia napolitana tiene su propia versión de la pastiera, transmitida de generación en generación. Un dulce que encierra toda la historia de Nápoles, con aromas intensos y un amor profundo por la cocina.
Para mí, preparar la pastiera no es solo seguir una receta; es todo un rito. La preparo cada año para mi familia y regalo algunas a los amigos, junto con las galletas de Pascua. Es uno de esos dulces que crean ambiente al instante y hacen especial cualquier momento.
¡Totalmente recomendable! Si la pruebas, déjate envolver por sus aromas y su magia. Ahora vayamos a descubrir juntos la receta tradicional de la pastiera napolitana.
Hasta pronto
Susy
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- Dificultad: Media
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 2 Días
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Tiempo de cocción: 1 Hora 30 Minutos
- Porciones: 10 personas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Energía 569,30 (Kcal)
- Carbohidratos 77,90 (g) de los cuales azúcares 43,95 (g)
- Proteínas 11,57 (g)
- Grasa 25,01 (g) de los cuales saturados 11,37 (g)de los cuales insaturados 12,44 (g)
- Fibras 2,25 (g)
- Sodio 133,87 (mg)
Valores indicativos para una ración de 154 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes para la pastiera napolitana: receta tradicional
Con estas cantidades preparo 2 pastiere: una de 26 cm y otra más pequeña de 22 cm, perfectas para disfrutar en familia o regalar.
- 500 g harina 00
- 200 g azúcar granulado
- 200 g manteca de cerdo (o mantequilla)
- 2 huevos (tamaño mediano)
- 1 yema
- 2 gotas aroma de azahar (rallada)
- 1 ralladura de limón (rallada)
- 400 g trigo cocido
- 120 ml leche entera
- 20 g mantequilla
- 20 g azúcar
- 1 ralladura de limón
- 400 g ricotta de oveja
- 200 g azúcar
- 3 huevos
- Media cucharadita canela en polvo
- 35 g cedro confitado
- 35 g naranja confitada
- 1 cucharada agua de azahar
- 1 ralladura de limón (rallada)
- 1 ralladura de naranja (rallada)
- azúcar glas
Herramientas útiles
- Molde de aluminio de 26 cm y alto 4 cm (molde para pastiera)
- Batidor de mano
Preparo la pastiera napolitana: receta tradicional
En la superficie de trabajo vierto la harina y la dispongo en forma de volcán. En el centro pongo la manteca de cerdo (o la mantequilla ligeramente blandita), el aroma de azahar, la ralladura de limón, una pizca de sal y el azúcar. Empiezo a trabajar rápidamente con las manos, intentando mezclar bien todos los ingredientes.
En este punto añado los huevos enteros y la yema y sigo amasando hasta obtener una masa homogénea, lisa y elástica.
Envuelvo la masa quebrada en film transparente y la dejo reposar en el frigorífico al menos 1 hora. Este paso es fundamental: el reposo hace que la masa sea más elástica y fácil de trabajar.
Una vez lista, la estiro con el rodillo y la utilizo para forrar el molde de la pastiera. Es una masa fácil de manejar, no se rompe y se moldea con facilidad, perfecta para obtener una base bien uniforme.Mientras tanto, en una cazuela antiadherente pongo el trigo cocido bien escurrido, añado la leche, una cucharada de azúcar, la ralladura de limón y la mantequilla.
Pongo al fuego y cocino a fuego lento durante aproximadamente 20 minutos, removiendo a menudo para que la mezcla no se pegue y quede cremosa. La leche deberá absorberse completamente, pero el resultado no tiene que estar seco: la mezcla debe quedar suave y ligeramente cremosa, similar a una crema densa.
Si usas la ralladura de limón en pieza grande, te aconsejo retirarla al final de la cocción para que el aroma sea delicado y no demasiado intenso.
Retiro del fuego y dejo enfriar completamente a temperatura ambiente antes de incorporarla a la crema de ricotta.Coloco la ricotta fresca en un colador de malla fina y la dejo escurrir para que pierda el exceso de líquido y quede más compacta.
La traslado a un bol amplio y añado el azúcar, las ralladuras de limón y naranja, una cucharada de agua de azahar y una pizca de canela. Empiezo a mezclar con un batidor de mano hasta obtener una mezcla lisa, disolviendo bien el azúcar.
Ahora incorporo los huevos, uno a uno, mezclando con el batidor y asegurándome de que cada huevo quede bien integrado antes de añadir el siguiente.
Por último añado los confitados y mezclo con suavidad con una espátula. También añado la crema de trigo ya fría y mezclo bien todo el conjunto.
Cubro el bol y dejo reposar en el frigorífico unas horas: este paso es importante porque permite que los sabores se integren perfectamente y la crema se vuelva aún más aromática y cremosa.Recojo la masa quebrada del frigorífico y la estiro con el rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada. La traslado al molde de 26 cm, la adapto bien y niveló los bordes eliminando el exceso de masa.
Con los dientes de un tenedor pincho la base y vierto el relleno, repartiéndolo de manera uniforme.
Con la masa sobrante hago las clásicas tiras de la pastiera. La tradición quiere que sean 7, colocadas en forma de rejilla para formar rombos: según la tradición popular representan los siete decumanos de Nápoles, las antiguas vías principales de la ciudad grecorromana.
Una vez montada, dejo la pastiera en el frigorífico un par de horas. Este paso ayuda a evitar que suba demasiado durante la cocción y a mantener una forma perfecta.
Transcurrido el tiempo de reposo, horneo en horno estático a 170°C durante aproximadamente 1 hora y media.
La cocción debe ser lenta y delicada: la pastiera estará lista cuando la superficie quede ligeramente dorada.
Apago el horno y la dejo reposar en su interior al menos 20 minutos con la puerta entreabierta para que se asiente sin cambios bruscos de temperatura.Por fin nuestra pastiera napolitana está lista. Es una receta larga, es cierto, pero te aseguro que realmente merece la pena: el aroma que desprende y su sabor único recompensan cada paso.
Antes de probarla, sin embargo, hay un último paso fundamental: dejarla reposar y secar bien a temperatura ambiente. Este tiempo de espera es precioso, porque permite que todos los sabores se integren y desplieguen lo mejor de sus infinitas capas de aroma y sabor.
Sólo entonces la termino con una ligera espolvoreada de azúcar glas.
Y aquí llega el momento más bonito: el primer bocado.
Conservación y consejos útiles
La pastiera napolitana se conserva a temperatura ambiente en un lugar fresco y seco, alejada de fuentes de calor, durante aproximadamente 2 días. Es precisamente así como da lo mejor de sí: los aromas se intensifican y el sabor se vuelve aún más armonioso y envolvente.
Si te sobra, puedes conservarla en el frigorífico otros 2 días, bien cubierta, así seguirá estando suave y agradable al paladar. Te aconsejo sacarla unos minutos antes de servir para que recupere toda su fragancia.
Si quieres prepararla con antelación, mejor aún: la pastiera es uno de esos postres que mejoran con el reposo, quedando todavía más sabrosa al día siguiente.
Con estas cantidades preparo 2 pastiere: una de 26 cm y otra más pequeña de 22 cm, pero también puedes optar por hacer pastierine individuales, perfectas para regalar o servir ya listas.
Pero la pastiera no es solo un postre: también es historia, tradición y un toque de magia.
La leyenda cuenta que, una noche, las mujeres de los pescadores dejaron en la playa cestas con ricotta, frutas confitadas, huevos, trigo y flores de azahar como ofrenda al mar, pidiendo protección para sus maridos. La mañana siguiente, al volver a la orilla, encontraron una sorpresa maravillosa: las olas habían mezclado todos esos ingredientes, creando algo único. Así, según la tradición, nació la pastiera napolitana.
Un relato fascinante que hace este dulce aún más especial, porque encierra no solo sabores y aromas, sino también emociones, esperanza y amor.

