LASAÑA BLANCA DE ALCACHOFAS CON FALSA BECHAMEL DE COLIFLOR

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Lasaña de alcachofas y bechamel de coliflor: el primer plato ligero para Pascua
Este año en el mercado de barrio es imposible resistirse: las alcachofas están preciosas, tiernas y ¡por fin asequibles! Después de cocinarlas de mil maneras, no podía dejar de proponeros la prueba definitiva: la lasaña de alcachofas con bechamel de coliflor.
¿El resultado? Una delicia única que no tiene nada que envidiar a la versión clásica. Esta lasaña blanca vegetariana es la alternativa perfecta al tradicional ragú a la boloñesa, ideal para quien busca primeros platos abundantes pero muy digestivos.

¿Por qué elegir esta Lasaña Blanca de Alcachofas?
Si te gustan los retos en la cocina y los sabores auténticos, esta receta te conquistará por tres motivos:
Ligereza y salud: gracias a mi probada bechamel de coliflor, obtendrás un plato saludable y bajo en grasas, sin renunciar a la cremosidad.
Variante vegetariana: una propuesta refinada sin carne y sin tomate, que realza el sabor ligeramente ferroso y dulce de la alcachofa.
Efecto fundente: a pesar de ser una versión “light”, el corazón sigue siendo jugoso y apetecible, perfecto para convencer hasta los paladares más escépticos.

El plato ideal para las grandes ocasiones
Ya sea para el clásico domingo en familia o como protagonista del almuerzo de Pascua, esta lasaña blanca de alcachofas aportará una bocanada de frescura primaveral a la mesa. Es la demostración de que comer sano no significa renunciar al sabor, sino reinterpretar la tradición con inteligencia.

Si te gustan las lasañas, prueba también estas versiones igualmente sabrosas y genuinas, perfectas para cualquier ocasión:

  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Medio
  • Tiempo de preparación: 1 Hora 25 Minutos
  • Porciones: 6 personas
  • Métodos de Cocción: Cocina, Horno eléctrico
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Otoño, Invierno y Primavera

Ingredientes

  • 230 g lasañas de huevo
  • 5 alcachofas
  • 250 ml caldo de verduras
  • 180 g scamorza ahumada
  • 100 g queso parmesano rallado
  • 1 diente ajo
  • 1 ramito perejil picado
  • 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
  • 2 pizcas sal
  • al gusto pimienta
  • 1 coliflor (grande y blanca)
  • 550 ml caldo de verduras (con los tallos de la coliflor)
  • 300 ml leche
  • 2 hojas laurel
  • 1 ramito perejil picado
  • 1 cucharadita nuez moscada
  • 20 ml aceite de oliva virgen extra
  • al gusto sal
  • al gusto pimienta

Utensilios

  • 2 Cacerolas
  • 1 Cucharón
  • 1 Cuchillo mezzaluna
  • 1 Batidora de mano (minipimer)
  • 1 Tabla de cortar
  • 1 Cuchillo
  • 1 Escariador
  • 1 Sartén
  • 2 Guantes de látex
  • 1 Fuente para horno
  • 1 Papel de horno

Pasos

  • Empieza preparando la falsa bechamel de coliflor, mejor el día anterior, siguiendo todos los pasos de la receta.

  • Una vez lista la bechamel, ocúpate de la limpieza de las alcachofas. En un bol amplio prepara agua acidulada con zumo de limón; te servirá para evitar que se oxiden al contacto con el aire. Con un cuchillo separa las flores de los tallos pelando estos últimos y cortándolos en dados. Elimina las hojas más externas hasta llegar a los corazones y corta a unos 3 cm desde las puntas para retirarlas. Divide los corazones por la mitad y quita la “pelusa” interior.

  • Corta los corazones en gajos y sumérgelos junto con los tallos en agua acidulada.

  • En una sartén amplia antiadherente, coloca el ajo pelado y ligeramente chafado con 2 generosas cucharadas de aceite y deja que se dore durante 1′.

  • Añade los gajos de alcachofa junto con sus tallos y deja que se salteen a fuego vivo 2-3′, removiendo continuamente para que no se peguen.

  • Añade el caldo de verduras hirviendo, cubre con una tapa y deja que se cozan en la sartén durante unos 10′.

  • Al terminar el tiempo indicado, comprueba con un tenedor el punto de cocción; si están todavía duras, prolonga otros 5′ siempre tapadas; si tienen una textura intermedia, destapa y deja cocinar a fuego medio durante 3′. A unos 2′ del final, corrige de sal y pimienta.

  • Finalmente aromatiza añadiendo un puñado de perejil picado fino, mezcla y deja entibiar, reservando el jugo.

  • Cuando todas las bases estén frías, procede a montar. Antes que nada, añade en el fondo de la fuente 2-3 cazos de bechamel, diluyéndola con el jugo de las alcachofas sobrante. Cubre con 3 láminas en crudo*.

  • Luego añade un puñado de alcachofas, la scamorza en trozos irregulares y una espolvoreada de parmesano rallado.

  • Cubre con 2-3 cazos de bechamel de coliflor y empieza otra capa respetando el orden anterior.

  • Repite así todas las capas, finalizando con un puñado de parmesano rallado. Cubre la fuente con papel de horno y hornea a 180 °C durante aproximadamente 40′. Los últimos 15′ quita el papel y colócala en la bandeja superior para que se dore por encima.

  • Sirve ligeramente tibia.

  • Y voilá… ¡la lasaña blanca de alcachofas con bechamel de coliflor está lista para degustar!

  • ¡Buen provecho de La Cocina de FeFè!

👉 Podrás conservar las lasañas de alcachofas crudas en la nevera hasta 2 días, selladas con film transparente, o ya cocinadas por el mismo tiempo y siempre bien cubiertas, porque las alcachofas cocidas son muy delicadas. Basta con sacarlas a temperatura ambiente 1 h antes de recalentarlas. También es posible congelarlas ya cocidas en recipientes adecuados, preferiblemente de vidrio, hasta 1 mes.

🔵* Normalmente las láminas de lasaña se escaldan 1′ en agua caliente antes de montar la fuente, pero en mi caso este paso no fue necesario. Asegúrate, leyendo las instrucciones del paquete, si en el tuyo figura hacerlo; de lo contrario podría afectar el resultado final.

🔵 Si lo deseas, puedes sustituir la scamorza por otros quesos de pasta hilada a tu gusto como taleggio, fontina, brie, emmental o mozzarella, cuidando de escurrirla bien para que no suelte líquidos durante la cocción.

🔵 Para una versión no vegetariana, puedes dar un toque más sabroso añadiendo algún filete de anchoa en aceite entre las capas o tiras de salmón ahumado si te gusta. También puedes variar la lasaña incorporando salchicha desmenuzada y cocinada unos minutos en sartén y flambeada con vino blanco.

FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • 1. ¿Puedo usar alcachofas congeladas?

    Sí, aunque las alcachofas frescas (como las mammole o las romaneschi) ofrecen una textura y un aroma imbatibles.

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lacucinadifefe

Mi blog se centra en una cocina sencilla, ligera y rápida, pero con atención al aspecto saludable de los platos que se llevan a la mesa y sin caer nunca en la banalidad.

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