Tarta Salada de Rúcula con Frosting de Queso, Jamón Curado y Grana: El Entrante perfecto para cualquier ocasión
Hace un tiempo, hojeando una revista de una conocida cadena de supermercados, me encontré con una receta que me inspiró de inmediato para la Pascua: una tarta salada de rúcula, esponjosa y versátil, perfecta para rellenarla con quesos cremosos y embutidos ligeros, o, en versiones más completas, convertirla en un plato único. ¿Buscas una idea original para un aperitivo delicioso o un buffet elegante? Esta tarta salada de rúcula es la solución ideal. Una base esponjosa y sabrosa se une a la cremosidad de un frosting de queso para untar, rematada con la salinidad del jamón curado y el toque potente de las lascas de Grana.
Una receta rápida, vistosa e irresistible que conquista desde el primer bocado.
¿Por qué probar esta Tarta Salada?
Contraste de sabores: El ligero amargor de la rúcula combina de maravilla con la dulzura del queso y el sabor intenso del grana.
Efecto Wow: El frosting de queso para untar convierte esta tarta en algo parecido a una «cupcake gigante» salada, perfecta para ocasiones especiales.
Versatilidad: Puedes servirla como plato único para una cena ligera o cortarla en cubos para un aperitivo gourmet.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Tiempo de cocción: 18 Minutos
- Porciones: molde Ø 22
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Pascua, Todas las estaciones
Ingredientes
⚠ EN ESTA RECETA HAY UNO O MÁS ENLACES DE AFILIACIÓN. Los productos que recomiendo son los mismos que uso en mis recetas; comprarlos a través de mi blog ayuda a apoyarme y mi trabajo, ¡y a vosotros no os costará nada más!
- 200 g harina 00 (+ c.s. para el molde)
- 150 ml leche
- 80 g rúcula
- 70 ml aceite de semillas de cacahuete
- 70 g Grana Padano rallado
- 1 cucharada yogur natural blanco
- 7 g levadura instantánea para preparaciones saladas
- 1 limón (ralladura sin tratar)
- 1/2 cucharadita nuez moscada
- al gusto mantequilla (para engrasar)
- al gusto sal
- al gusto pimienta
- 230 g queso para untar
- 1 cucharada leche
- 70 g jamón curado (o bresaola)
- 35 g Grana Padano DOP (en lascas)
- al gusto rúcula
Utensilios
- 1 Batidora de mano
- 1 Bol grande
- 1 Batidor de mano
- 1 Rallador para limones
- 1 Bol
- 1 Manga pastelera
- 1 Cuchara
- 1 Colador
- 1 Molde
Pasos
Empieza poniendo en el vaso de la batidora de mano la leche y la rúcula. Te aconsejo añadir poca rúcula al principio, especialmente si tu batidora de inmersión no es muy potente.
Tritura hasta obtener una mezcla lisa y homogénea, y reserva.
En un bol amplio, bate los huevos con una pizca de sal y pimienta, añade el aceite de semillas y la nuez moscada.
Cuando tengas una mezcla bien integrada, incorpora la ralladura de limón.
Añade también el batido de leche y rúcula y mezcla bien para integrar todos los ingredientes.
Añade ahora el yogur natural, que dará mayor suavidad a la masa.
Tamiza la harina y la levadura para incorporar aire y evitar grumos; agrégalas poco a poco a la mezcla y bate con el batidor hasta obtener una masa lisa.
Añade también el Grana rallado y sigue trabajando la masa con el batidor hasta obtener una consistencia uniforme.
Engrasa y enharina ligeramente un molde y vierte la mezcla, alisando para que quede uniforme.
Hornea en horno ventilado a 180°C durante unos 15′-18′ como máximo, comprobando la cocción con la prueba del palillo. Una vez lista, deja enfriar completamente la base antes de desmoldar y rellenar, así evitarás que el frosting se derrita.
Mientras tanto, prepárate con el frosting: en un bol ablanda el queso para untar con una cucharada de leche*
Trabaja con el batidor de mano hasta obtener una textura cremosa y manejable.
Transfiérelo a una manga pastelera con boquilla estrella y rellena la base ya fría distribuyendo la crema.
Yo la decoré con montoncitos para un acabado más vistoso, pero si prefieres puedes poner la crema con cucharadas y saltarte el paso de la manga pastelera.
En este punto, coloca en el centro las lonchas de jamón curado; yo las enrollé formando rosas, y completa con hojas de rúcula fresca y lascas de Grana.
Sirve inmediatamente o conserva en la nevera hasta el momento de disfrutarla.
Y ya está… ¡la tarta salada de rúcula con jamón curado y Grana está lista para degustar!
¡Buen provecho de La Cucina di FeFè!
Conservación
👉Para mantener intacta la cremosidad del frosting de queso y la fragancia de la base de rúcula, una vez rellenada, la tarta salada debe conservarse en nevera, dentro de un recipiente hermético, preferiblemente de cristal, durante 1-2 días. Al tratarse de una base esponjosa, el frío tiende a compactar la masa, por lo que sácalo de la nevera aproximadamente 20-30 minutos antes de servirlo: el frosting permanecerá fresco y la base recuperará su textura ideal.
👉 Si preparas la tarta con antelación para un evento, lo ideal es conservar la base a temperatura ambiente (bien tapada) y el frosting en una manga pastelera en la nevera. Monta todo justo antes de servir para evitar que la humedad de la crema ablande demasiado la base.
Consejos, notas, variaciones y sugerencias
🟣*Normalmente el queso para untar frío de la nevera es bastante compacto y necesita ablandarse con una cucharada rasa de leche, pero si te parece ya blando, déjalo escurrir el suero antes de usarlo y añade en su lugar una cucharadita de parmesano rallado extra para aportar estructura y salinidad a la crema.
🟣Para una variante sin gluten: puedes usar una harina de arroz muy fina mezclada con fécula de patata (proporción 2:1) o un mix universal para preparaciones saladas sin gluten. Asegúrate de que la levadura instantánea también esté certificada sin gluten (símbolo de la espiga tachada).
Consejo extra: La harina de arroz suele resecar la masa; añade una cucharada extra de aceite o leche (incluso vegetal) para mantener la tarta esponjosa.
🟣Para una variante sin lactosa: para la base, usa leche sin lactosa o una bebida vegetal sin azúcares añadidos (como la de soja); para el frosting, sustituye el queso crema tradicional por un queso crema sin lactosa o por un queso vegetal a base de almendra o soja; para la decoración, puedes usar Grana Padano o Parmigiano Reggiano curados más de 30-36 meses, que están naturalmente libres de lactosa gracias al proceso de curación.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
1. ¿Puedo preparar la base de la tarta salada con antelación?
¡Claro! Puedes hornear la base de rúcula el día anterior y conservarla envuelta en film a temperatura ambiente. Te recomiendo, sin embargo, añadir el frosting de queso y el jamón poco antes de servir para mantener el relleno fresco y cremoso y evitar que el embutido se reseque.
2. ¿Cómo puedo hacer el frosting de queso más firme?
Déjalo escurrir del suero antes de usarlo y añade una cucharadita de parmesano rallado extra para darle más estructura y salinidad a la crema.
3. ¿Puedo sustituir el jamón curado por otros embutidos?
Sí, esta receta es muy versátil. El jamón cocido o la bresaola son excelentes alternativas. Si te gustan los sabores más intensos, prueba con speck tirolés cortado en tiras finas.

