Los bollos de San Antonio son una receta tradicional relacionada con la fiesta de San Antonio Abad, celebrada el 17 de enero.
Se trata de bollos dulces suaves, de textura esponjosa y sabor delicado, preparados siempre en ocasión de esta celebración.
Su origen está ligado a la tradición campesina, cuando el Santo era invocado como protector de los animales y de los campos.
Antiguamente, el día dedicado a San Antonio, el cura recorría las cuadras del pueblo para bendecir a los animales, esenciales para el trabajo y el sustento de las familias.
En esa ocasión se preparaban y compartían estos bollos, símbolo de fiesta y convivencia.
Con el paso de los años, la bendición de los animales casi se ha perdido, pero la costumbre de preparar los bollos de San Antonio sigue viva.
Aún hoy, estos bollos dulces se realizan en las casas y en los hornos artesanales, sobre todo en Toscana, como un gesto de continuidad con el pasado.
Suaves y perfumados, son perfectos para disfrutar en cualquier momento del día y representan una receta sencilla, pero rica en historia y tradición.
Alguien podría preguntarse por qué propongo una receta que no pertenece a la tradición de Abruzzo.
La respuesta es simple: a menudo tengo la suerte de encontrar personas que comparten conmigo recetas regionales particulares y ahora… ¡preparamos juntos la receta!
kcal 103 aproximadamente por cada bollo
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 3 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 30 bollos
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Invierno
Ingredientes para realizar los Bollos de San Antonio
- 550 g Harina 0
- 80 g Azúcar
- 1 pizca Sal
- 1 Huevo pequeño
- 50 ml Aceite de girasol
- 250 ml Leche entera
- 20 g Levadura fresca
- 1 Yema
- 20 ml Leche
- 30 g Azúcar
Preparación de los Bollos de San Antonio
En un bol, poner la levadura con la leche y dejar que se disuelva, luego añadir el azúcar y agregar parte de la harina.
A continuación, añadir el aceite de girasol, un huevo batido, la sal y completar la masa agregando la harina restante.
Completamos el amasado en una superficie de trabajo hasta obtener un panecillo suave no pegajoso para luego dejarlo leudar en un bol cubierto, en un ambiente cálido… servirá la luz encendida del horno.
Dejar en leudado aproximadamente 2 horas y en todo caso hasta que duplique su tamaño.
Una vez logrado el leudado, verter la masa en una superficie de trabajo ligeramente enharinada y formar nuevamente un panecillo homogéneo.
Del panecillo obtenido sacaremos bolitas de unos 32-35 gr cada una que colocaremos en una bandeja de horno forrada con papel de horno.
Deben colocarse una bolita al lado de la otra en filas de 6, volver a dejar leudar aproximadamente 1 hora en un lugar cálido o con la luz encendida del horno.
Una vez leudadas, encender el horno y en un vaso mezclar la yema de huevo con la leche y pincelar los bollos, una vez pincelados todos, espolvorearlos con el azúcar y hornear en horno caliente a 170°C durante 25 minutos.
Una vez completada la cocción, dejarlos enfriar y dividirlos en grupos de 6, porque tradicionalmente es así, pero obviamente en casa los dividiremos individualmente por comodidad.
Para conservarlos los pondremos en bolsas de plástico y aguantarán al menos 4 días.

