Coratella de cordero a la abruzzesa: la receta de la tradición de Pascua.
La coratella de cordero a la abruzzesa es mucho más que un simple plato humilde: es el símbolo culinario de las fiestas, una especialidad que en mi casa nunca puede faltar durante la Semana Santa.
Aunque los orígenes de este plato suelen atribuirse al Lacio, la coratella es un pilar de la cocina de todo el centro de Italia, y en Abruzzo adquiere matices de sabor únicos que saben a familia y tradición.
Preparar la coratella de forma perfecta significa respetar los tiempos de la tierra.
Se trata de un plato a base de vísceras de cordero (pulmón, corazón, hígado y bazo), que requiere una limpieza cuidadosa y una cocción sabia para resaltar su textura y su sabor intenso.
En mi versión, la que preparamos desde generaciones, el secreto está en el sofrito rico y aromático.
Cebolla, zanahoria y perejil crean una base aromática que envuelve las vísceras, haciendo el plato equilibrado e irresistible.
Muchos piensan que es una preparación complicada, pero la verdad es que es más fácil decirlo que hacerlo.
Claro, hace falta un poco de paciencia para cortar las distintas partes de la coratella al tamaño justo (¡fundamental para una cocción uniforme!), pero una vez encendidos los fogones, el aroma que invadirá la cocina os compensará de todo esfuerzo.
Unas 265 kcal por persona
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 1 Hora
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: A fuego lento
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones, Otoño, Invierno
Ingredientes para preparar la Coratella de cordero a la abruzzesa
- 600 g coratella de cordero
- 2 zanahorias
- 1 cebolla mediana
- al gusto sal
- 3 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- al gusto perejil picado
- al gusto pimienta
- 500 g tomates pelados
- 1 1/2 vaso vino blanco
Preparación de la Coratella de cordero a la abruzzesa
Comenzamos cortando todas las partes de la coratella de cordero en trocitos pequeños y las ponemos en un bol; una vez cortadas, sumergidlas en vinagre durante 5 minutos y luego enjuagadlas bien bajo el agua corriente.
En una sartén antiadherente de bordes altos ponemos a sofreír en 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra las zanahorias y la cebolla cortadas finamente o trituradas en una picadora.
Una vez sofritas la zanahoria y la cebolla, añadid la coratella troceada, incorporad el perejil picado y dejad cocer unos 5 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando.
Añadid el vino blanco y dejad cocinar hasta que el vino se haya reducido un poco.
Ahora añadid el tomate triturado, corregid de sal y pimienta y dejad cocer aproximadamente 1 hora, removiendo de vez en cuando y añadiendo agua si fuera necesario.
Cuando esté cocida, servir caliente.
El maridaje: Sírvela bien caliente, quizá acompañada de una rebanada de pan casero tostado para no perder ni una gota de su salsita.

