Los muslos de pollo en costra de patata son uno de esos platos que no nacen para impresionar en la mesa, sino para hacerte sentir como en casa.
Es una receta sencilla, rústica, como se cocinaba antes: pocos ingredientes, sabores auténticos, nada de florituras.
El pollo queda tierno y jugoso, las patatas forman una costrita dorada que huele a horno y a domingos tranquilos.
Es el clásico plato que preparas cuando quieres algo contundente pero no complicado, cuando necesitas volver a ponerte con los pies en la tierra.
Se puede jugar con las especias y las hierbas, porque la buena cocina nunca es estática: crece, se adapta, sigue viva.
¡Está realmente delicioso el pollo cubierto por las patatas que además quedan crujientes!
¡A los niños seguro que les encantarán!
Intentad preparar esta receta y, si hacéis esta u otra mía que encontréis en el blog, enviadme las fotos y las publicaré en mi página con vuestro nombre.
Unas 918 kcal por persona aprox.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 1 Hora 30 Minutos
- Porciones: 2 Personas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para preparar los Muslos de pollo en costra de patata
- 2 muslos de pollo (unos 1 kg en total)
- 2 patatas medianas (calorías calculadas sobre unos 250 g)
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra (para condimentar las patatas)
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra (para condimentar el pollo)
- 1/2 cucharada aceite de oliva virgen extra (para engrasar la bandeja)
- al gusto sal
- al gusto romero
Utensilios
- 1 Bandeja de horno Bandeja de horno
Preparación de los Muslos de pollo en costra de patata
Coge los muslos de pollo y hazles unos cortes superficiales con un cuchillo; ponlos en un bol y condiméntalos con aceite de oliva virgen extra, sal y romero. Mezcla bien y deja que se maceren al menos 30 minutos en la nevera.
Con una mandolina corta las patatas previamente lavadas en láminas finas, colócalas en un cuenco pequeño y aliña con aceite y sal.
En una bandeja de horno pon un chorrito de aceite y forma una base con las láminas de patata que has cortado; coloca el pollo y luego cubre la superficie de la carne con las demás láminas de patata.
Unta la superficie de las patatas y cubre cada muslo de pollo individualmente con papel de aluminio, pero sin que quede demasiado pegado, para evitar que las patatas se adhieran al papel.
Cuece en horno precalentado a 240°C durante al menos 1 hora; después destapa la carne y termina la cocción hasta que las patatas estén bien doradas.
Al finalizar la cocción, saca del horno y sirve.
Si buscáis otras ideas, consultad también mi recopilación de segundos platos con pollo fáciles y sabrosos.

