Pizza rústica de acelga y panceta: la cena salvatiempo, esponjosa y sabrosa.
¿Conoces esas noches en las que llegas a casa tarde, no tienes ganas de ponerte a cocinar y, aun así, el estómago te pide algo caliente, rico y reconfortante?
Pues bien, la pizza rústica de acelga y panceta ahumada nació precisamente para esos momentos.
Es una de esas recetas «salva-cena» que prefiero porque se prepara con poquísimos ingredientes, son fáciles de conseguir y garantizan un éxito increíble en la mesa con el mínimo esfuerzo.
La belleza de las tartas saladas reside en su sencillez.
Para esta versión he elegido una combinación que nunca falla: la dulzura terrosa de la acelga (que podéis usar tanto fresca como congelada, para acelerar aún más los tiempos) y el carácter decidido y sabroso de la panceta ahumada.
El contraste entre la verdura tierna y la nota crujiente y ahumada de la carne convierte cada bocado en una explosión de sabor.
En esta ocasión he querido preparar mi pizza rústica utilizando una base leudada tipo pizza.
¿Por qué esta elección? Quería obtener un resultado más contundente, una especie de focaccia rellena que pudiera servirse como plato único completo.
La base leudada acoge el relleno y absorbe sus jugos, quedando alta y muy esponjosa.
No obstante, lo bueno de esta receta es su enorme versatilidad.
Si vuestra noche es realmente ajetreada y no tenéis tiempo para la fermentación, podéis optar por una base de masa brisée.
Si la preparáis en casa (por ejemplo con mi receta rápida) o usáis una ya preparada, el resultado será una tarta salada más fina, mantecosa y crujiente: una solución perfecta si buscáis una textura diferente o si queréis servir la pizza rústica como aperitivo durante una reunión con amigos.
Soy desde siempre partidaria del «hazlo tú mismo» en la cocina.
Preparar el relleno en casa nos permite equilibrar los sabores: podéis añadir un puñado de parmesano para ligar mejor las acelgas o una pizca de guindilla si os gustan los sabores fuertes.
¿El secreto para un resultado perfecto? Aseguraos de escurrir bien las acelgas después de cocinarlas en la sartén; de este modo la base de vuestra pizza rústica quedará seca y crujiente, sin humedecerse demasiado.
No os queda más que seguir los pasos de mi receta y dejaros conquistar por el aroma que invadirá vuestra cocina.
La pizza rústica de acelga y panceta está lista para convertirse en vuestro nuevo as bajo la manga para cenas improvisadas!
Kcal 852 aproximadamente por persona
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 40 Minutos
- Porciones: 4 personas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
Ingredientes para preparar la Pizza rústica de acelga y panceta
- 550 g harina tipo 0
- 300 ml agua
- 1 cucharadita sal
- 1 cucharadita aceite de oliva virgen extra
- 7 g levadura fresca
- 150 g panceta ahumada (una loncha gruesa para poder cortar)
- 600 g acelga (congelada)
- al gusto sal
- al gusto pimienta
- 1 diente ajo
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- 120 g mozzarella
- 1 yema
- 1 Molde redonda
Preparación de la Pizza rústica de acelga y panceta
Preparación de la masa
En un bol ponemos el agua y la levadura fresca, dejamos que se disuelva, luego añadimos parte de la harina y mezclamos bien; incorporamos la sal y el aceite y seguimos trabajando.
Completamos la masa añadiendo la harina restante y amasamos hasta obtener una masa bien trabajada.
Pasamos la masa a un bol enharinado por la base y espolvoreamos ligeramente la superficie de la masa con harina.
Dejamos levar durante aproximadamente 2 horas hasta que doble su volumen.
Preparación del relleno
Preparamos todo lo necesario para el relleno.
Cortamos la panceta en dados, los cocinamos en una sartén caliente hasta que se doren ligeramente, y los reservamos.
En otra sartén ponemos un diente de ajo con una cucharada de aceite de oliva virgen extra, lo doramos y añadimos la verdura; cocinamos hasta que esté tierna.
Salpimentamos; una vez cocida la reservamos también, retirando el ajo.
Preparación final
Empezamos a montar la pizza rústica de acelga y panceta.
Tomamos la masa fermentada, la ponemos sobre la superficie de trabajo enharinada, formamos una bola y la dividimos en dos partes.
Estiramos el primer disco de masa y lo colocamos en una bandeja de unos 30 cm de diámetro, dejando un poco de masa sobresalir por los bordes.
Con el primer disco colocado, rellenamos con la acelga, luego la panceta ahumada y finalmente la mozzarella desmenuzada.
A continuación estiramos el segundo disco, lo colocamos para cerrar la pizza y sellamos bien los bordes.
Entonces ponemos una yema de huevo en un vaso, la diluimos con un chorrito de agua y pintamos la superficie de la pizza.
Dejamos reposar alrededor de 45 minutos más y luego horneamos a 200°C durante aproximadamente 40 minutos, controlando la cocción.

