Cuando tengo la oportunidad de disfrutar, en plena calma, de una pausa relajante, me gusta sentarme en mi sofá y saborear mi infusión preferida con unas ricas galletitas caseras.
Y hoy te regalo la receta de una de mis galletas para el té favoritas, perfectas para quienes son celíacos.
Son galletas sin gluten, con harina de arroz, aromatizadas con limón, rellenas con mermelada de albaricoque.
Aromáticas, crujientes, con un suave corazón de mermelada. Se preparan en un momento y son ideales para disfrutar en cualquier momento del día.
Y si también eres intolerante a la lactosa podrás disfrutarlas igual (al final de la receta te explico cómo hacerlo).
Estas galletitas de arroz al limón llevan una masa quebrada ligera, hecha con muy poca mantequilla y todo el aroma de los cítricos. Son perfectas para una merienda saludable o para el desayuno de toda la familia.
Y si queréis transformar estas galletas en un verdadero postre para el final de la comida, probad a acompañarlas o rellenarlas con una sedosa crema de limón sin leche y sin harina.
¿Listos para descubrir cómo obtener una masa de arroz perfecta con
Antes, os dejo otras deliciosas recetas «sin» dedicadas a quienes sufren intolerancias al gluten o a la lactosa:
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 18 Minutos
- Porciones: unos 15-20 galletas
- Métodos de Cocción: Horno, freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 275 g harina de arroz sin gluten
- 140 g azúcar (blanco o de caña)
- 2 huevos (medianos enteros)
- 40 g mantequilla
- ralladura de limón
- limón (zumo de 1 limón pequeño, unos 30 g)
- 1 cucharadita levadura en polvo para repostería sin gluten
- al gusto mermelada (o conserva al gusto)
Utensilios
- Bol
- Rallador de limón
- Exprimidor de limón
- Espátula
- Bandeja de horno
- Papel de horno
Pasos
Comenzad trabajando la mantequilla (dejada a temperatura ambiente al menos una hora) con el azúcar en un bol grande, hasta obtener una crema suave.
Añadid los huevos enteros, la ralladura y el zumo de limón (unos 30 g). Quien prefiera puede sustituir el limón por la ralladura y el zumo de naranja.
Mezclad enérgicamente con una cuchara de madera hasta que los líquidos estén bien incorporados.
Tamizad la harina de arroz junto con la levadura e incorporadlas a la mezcla. Trabajad rápidamente con las manos: obtendréis una masa homogénea pero un poco pegajosa.
¡No os preocupéis y confiad en mí! Pero sobre todo no añadáis ahora más harina.
Esta masa de arroz es rica en líquidos (zumo de limón y huevos) y pobre en grasas. El reposo de una hora en el frigorífico es fundamental para que la masa se compacte.
Por tanto cúbrela con film y al frigorífico por al menos una hora. Tras el reposo recoged la masa y veréis que se ha vuelto más maleable. Trabajadla unos instantes con las manos.
Tomad una pequeña porción de masa, aplastadla en la palma de la mano y colocad en el centro una cucharadita de mermelada o conserva al gusto.
Si vuestra mermelada o conserva está muy espesa, calentadla unos segundos en el microondas o en un cazo con una cucharada de agua: se volverá más fluida y fácil de dosificar con una cucharilla.
Cerrad con delicadeza formando una bolita. Si la masa se calienta demasiado y se pega, enharinad ligeramente vuestras manos con harina de arroz.
Os aconsejo hacer galletas de tamaño medio, así podréis poner un poco más de mermelada y será una auténtica delicia al comerlas.
Colocad las galletas en una bandeja forrada con papel de horno, separándolas ligeramente y pasad a la cocción. En horno tradicional precalentado a 170°C (estático) durante unos 18 minutos.
Si preferís cocer las galletas en freidora de aire está bien, pero deberéis ajustar temperatura y tiempos: 160°C durante unos 10 minutos.
Atención: Retirad las galletas del horno tan pronto como los bordes empiecen a dorarse ligeramente. La masa de arroz debe quedarse clara para mantenerse blanda; si se oscurece demasiado, se volverá dura.
Este es el paso más difícil: no las toquéis! Recién salidas del horno son muy frágiles. Dejadlas enfriar completamente en la bandeja; solo cuando estén frías adquirirán la textura crujiente justa.
Una espolvoreada de azúcar glas solo si os gusta (¡están buenísimas también sin ella!) y ya están listas para disfrutar. ¡Aromáticas, ligeras e irresistibles!
Estas galletas gluten free son la prueba de que la ligereza puede ser increíblemente deliciosa. Preparadlas para la merienda de vuestros niños o para un té con amigas: ¡desaparecerán en un momento!
¿Y vosotros con qué mermelada las rellenaréis? A mí me encanta la combinación albaricoque y limón o melocotón y limón, pero estoy segura de que con fresas o frutos del bosque también son espectaculares.
Compartid esta receta con esa persona querida que siempre busca el dulce perfecto sin gluten… ¡os lo agradecerá!
Si las volvéis a hacer, etiquetadme en vuestras historias de Instagram: ¡tengo muchas ganas de ver vuestras galletas deliciosas! 🍊📸 y no olvidéis volver a visitarme!
Artículo protegido por copyright © – Gabriella Geroni © Reproducción Reservada
VARIANTES:
Ojos de buey: Usa esta base para crear las clásicas galletas con el agujero en el centro.
Versión Choco: Sustituye 20 g de harina de arroz por cacao puro para una masa oscura que contraste con la mermelada clara.
Conservación
¿Cuánto duran las galletas de arroz con mermelada?
Estas galletas se conservan durante unos 7-10 días. Guárdalas en una caja de lata o en un recipiente de vidrio hermético. Evita las bolsas de plástico, que podrían volverlas gomosas por la humedad de la mermelada.
¿La mermelada ablanda las galletas al cabo de un día?
Puede ocurrir si la mermelada es muy acuosa. Si ves que las galletas se han ablandado demasiado, ponlas 2 minutos en horno caliente (o 1 minuto en freidora de aire) antes de servir: volverán a estar crujientes como recién hechas.
¿Puedo congelar las galletas ya horneadas?
Sí, las galletas sin gluten aguantan bien el congelado.
Espera a que estén completamente frías, luego colócalas en un recipiente separándolas con hojas de papel de horno para que no se peguen. Se conservan en el congelador hasta 3 meses. Para consumirlas, déjalas descongelar a temperatura ambiente o pásalas directamente por el horno tibio.
¿Puedo congelar la masa cruda (la masa quebrada de arroz)?
Absolutamente sí, ¡y es un movimiento inteligente!
Puedes congelar el bloque entero envuelto en film, o (mejor aún) congelar las galletas ya formadas pero aún sin hornear. Cuando te apetezca algo dulce, podrás hornearlas directamente congeladas, añadiendo solo 2-3 minutos al tiempo total de cocción.
¿Cómo evito que las galletas se pongan demasiado duras en la caja?
Si pasado unos días te parecen demasiado secas, usa el truco de la abuela.
Introduce en la caja de lata un pequeño trozo de manzana (o un trocito de piel de naranja). La humedad de la fruta mantendrá la masa de arroz elástica y perfumada sin alterar su sabor.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo sustituir la mantequilla?
Por supuesto. Para mantener la misma consistencia, usa 30 g de aceite de girasol o de oliva suave. Obtendrás galletas sin lactosa perfectas. Para una versión sin lactosa puedes usar margarina de buena calidad o mantequilla sin lactosa.
¿Por qué las galletas han quedado duras?
Probablemente se han horneado demasiado. Las galletas sin gluten parecen blandas al salir del horno, pero se endurecen al enfriarse. Retíralas del horno cuando los bordes empiecen a dorarse.
¿Por qué la mermelada «explota» o sale burbujeando durante la cocción?
Esto ocurre cuando la mermelada es demasiado acuosa o se pone demasiada.
El truco: usa una conserva con alto porcentaje de fruta o una específica para hornear.¿Qué mermelada usar?
Las de frutos rojos (frambuesas, fresas) crean el mejor contraste visual, pero la mermelada de albaricoque es la que mejor aguanta la cocción. La mermelada de melocotón suele oscurecerse en el horno. Para mantenerla clara y brillante, añade una gota de zumo de limón también en la mermelada antes de rellenar las galletas.
¿Por qué la masa de arroz se desmenuza al extenderla?
Asegúrate de que el reposo en frío haya sido de al menos una hora. Si sigue rompiéndose, estírala entre dos hojas de papel de horno: evitarás añadir más harina (que secaría la masa) y podrás trasladar las galletas a la bandeja sin tocarlas demasiado.
¿Puedo preparar la masa el día antes?
Absolutamente sí, de hecho es recomendable.
El truco: el reposo largo permite que las harinas naturales se hidraten correctamente. Envuelve bien el bloque con film para que no se reseque y déjalo en la nevera hasta 24 horas.

