Las reginelle son las galletas de la tradición siciliana por excelencia, aquellas que huelen a hogar y a sésamo tostado. En esta versión tradicional, os muestro cómo hacerlas de manera sencilla, tal como se hacía antes. Aunque la receta original prevé el uso de amoníaco para obtener esa porosidad única, sé que muchos de vosotros preferís evitarlo por su olor intenso; por eso, he adaptado la receta para que podáis elegir entre el método antiguo y la levadura moderna, obteniendo igualmente un resultado espectacular y crujiente. Venid conmigo que empezamos a trastear.
Buena receta, Giusi.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 1 Hora 35 Minutos
- Porciones: 27Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes para las reginelle
Si usáis amoníaco, recordad disolverlo en la leche.
- 250 g harina 00
- 1 huevo
- 20 g leche
- 90 g manteca de cerdo
- 80 g azúcar granulada
- 1 cucharadita levadura en polvo para pasteles (O 4 gramos de amoníaco)
- c.s. sésamo
Pasos para las reginelle
Comenzad trabajando la harina 00 y la fécula de patata junto con la manteca de cerdo, frotando con las manos hasta obtener una mezcla arenosa. Añadid el azúcar granulada, el huevo y la leche (donde habréis disuelto el amoníaco si decidís usarlo). Finalmente, unid la levadura en polvo para pasteles y amasad hasta obtener una masa lisa. Envolvedla en film y dejadla reposar en el frigorífico durante una hora.
Pasado el tiempo de reposo, dividid la masa en seis partes. Tomad cada pedacito y trabajadlo rápidamente para devolverle suavidad a la masa; si es necesario, usad un poco de harina en la superficie de trabajo. Formad cordones largos y luego cortadlos en trozos de aproximadamente 4-5 centímetros cada uno (o pesadlos para hacerlos de 20-25 gramos).
Mojad cada galleta con las manos húmedas o con un pincel, y luego pasad cada trozo por las semillas de sésamo, presionando ligeramente para que se adhieran bien. Colocad las galletas en una bandeja forrada con papel de horno y hornead en horno estático a 170°C durante unos 25 minutos, hasta que estén bien doradas.
Las reginelle están listas para ser disfrutadas.
Conservación
Estas galletas se conservan perfectamente durante unos 7-10 días en una caja de lata o en un recipiente hermético. Aseguraos de que estén completamente frías antes de cerrarlas para mantener su típica crujientez.

