Las alcachofas rellenas a la toscana son una de mis formas preferidas de preparar esta verdura primaveral. Es un plato típico del área florentina y yo lo aprendí de mi madre, que lo hacía a menudo. Se puede casi considerar un plato único por la presencia del relleno bien consistente. Al mismo tiempo puede definirse como un plato sostenible y no waste ya que se utiliza toda la alcachofa, descartando solo las hojas más duras. Si queréis probar otra muestra de la Toscana podríais intentar un postre poco conocido pero fácil como el Berlingozzo; o echar un vistazo a mi perfil de Instagram donde encontraréis muchísimos platos de la tierra de Dante.
¿Entonces, probamos esta alcachofa rellena a la toscana? ¡Ponte el delantal y vamos!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 6
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Cocina regional italiana
- Región: Toscana
- Estacionalidad: Primavera
- Energía 471,03 (Kcal)
- Carbohidratos 13,40 (g) de los cuales azúcares 1,14 (g)
- Proteínas 7,43 (g)
- Grasa 44,58 (g) de los cuales saturados 14,67 (g)de los cuales insaturados 22,27 (g)
- Fibras 6,48 (g)
- Sodio 816,74 (mg)
Valores indicativos para una ración de 180 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes
Para preparar las alcachofas rellenas a la toscana es muy importante fijarse en la calidad y el tipo de alcachofas; deben ser bastante grandes y carnosas, con poca «barba» en su interior y sin espinas ni partes duras. El tipo mejor es sin duda el de las alcachofas romanescas o las «mammole», que son perfectas para rellenar. Generalmente cuando se prepara este plato se calcula 1 alcachofa rellena por persona. ¡Os aseguro que es suficiente!
- 6 alcachofas mammole (o en cualquier caso alcachofas grandes y tiernas)
- 300 g guanciale (o panceta o tocino)
- 30 g perejil
- 2 dientes ajo
- 10 g sal
- 10 g pimienta
- 40 g aceite de oliva virgen extra
- Medio vaso agua
Utensilios
- 1 Procesador
- 1 Tabla de cortar
- 1 Cuchillo cuchillo para cortar verduras
- 1 Cacerola
- 1 Vaso
- 3 Cuencos
Pasos
Antes de proceder a la preparación en sí es útil preparar todos los ingredientes para no tener que hacerlo durante el cocinado; por tanto, hay que cortar en dados la panceta o el guanciale y limpiar las alcachofas.
Éstas deben ser despojadas de las hojas más externas, las duras y algo leñosas, se corta el tallo (que luego se utilizará) y se limpia la base dejándolas preparadas para que luego puedan mantenerse en pie… es decir de pie. Una vez listas es mejor meterlas en un cuenco con agua y rodajas de limón para que no se oxiden.
Después de hacer todas las operaciones preliminares, limpiar bien los tallos con un cuchillo afilado, intentando quitar toda la parte externa estropeada. Sobre una tabla, cortarlos en dados y ponerlos en el procesador.
Añadir a los tallos en dados los dientes de ajo en trozos y posteriormente el perejil, terminando con la sal y la pimienta (opcional, si no os gusta se puede omitir).
Accionar la picadora hasta que la mezcla esté bien triturada y tenga la consistencia que se ve en la foto.
Disponer la mezcla en un cuenco y unir el guanciale. Mezclarlo muy bien. ¡Éste será el sabroso relleno de las alcachofas!
Tras sacar las alcachofas del agua y secarlas con papel, coger una a una y abrir las hojas internas para crear un «nido» para el relleno. Rellenar bien la alcachofa y disponerla en una cacerola en la que habremos puesto previamente un poco de aceite. La cacerola no debe ser demasiado grande, porque las alcachofas deben quedarse en pie y bien apoyadas unas con otras.
Una vez colocadas todas las alcachofas, esparcir en la olla todo el relleno sobrante y verter medio vaso de agua.
Encender el fuego a llama media-baja y poner la cacerola con la tapa durante unos veinte minutos. Comprobar de vez en cuando que quede todavía agua. Si no fuera así, añadir un poco más.
Continuar la cocción con la tapa hasta que las alcachofas estén tiernas en la base (es bueno probar con un tenedor). Cuando estén casi listas, quitar la tapa y subir la llama para que las alcachofas se sequen y el relleno que hemos esparcido en la olla quede crujiente. Indicativamente hará falta media hora de cocción, aunque depende mucho de la alcachofa.
Al terminar la cocción, disponer las alcachofas rellenas a la toscana en los platos, poniendo por encima un poco del relleno crujiente y rociándolas con la salsita de cocción.
Yo aconsejo considerarlo como un plato único aunque en Toscana se considera un contorno.
Consejos
Las alcachofas rellenas a la toscana pueden hacerse también en una variante vegana simplemente quitando el guanciale o sustituyéndolo por panceta vegana. Además de ser un plato sabroso y contundente, como todos los platos con alcachofas tiene innumerables cualidades; de hecho estas verduras son ricas en fibra y potasio, fósforo, calcio y magnesio y contienen cinarina, una sustancia que ayuda a la digestión estimulando la bilis. ¿Qué hay mejor que hacer algo por la salud sin renunciar al gusto? ¿Las habéis probado alguna vez? Venid a contármelo en Instagram, donde también hay un reel en el que muestro el procedimiento. ¡Os espero!

